La aventura militar de Estados Unidos en Irán, que se ha quedado encallada en el intento infructuoso de reabrir una vía marítima, el estrecho de Ormuz, ha agotado casi todos los misiles de precisión del arsenal estadounidense. Así lo indican varios análisis, un mensaje interno del Pentágono al que ha accedido la agencia Reuters y una información de The Washington Post. La escasez de municiones, además de maniatar a la Casa Blanca en Irán, deja a los ucranianos huérfanos de los misiles interceptores que tanto necesitan. La insuficiencia de los arsenales llevó al presidente, Donald Trump, a amonestar a su secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante una reunión en Camp David. Según las dos fuentes anónimas consultadas por el Post, Hegseth a su vez le echó la culpa del gasto de misiles a su número dos, Stephen Feinberg, al que también responsabilizó de no tener a Trump al corriente de las carencias. La exclusiva ha desatado una operación de control de daños en la Casa Blanca. "Estuve en Camp David con el presidente Trump y el secretario Hegseth", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien negó rotundamente la historia. "Esto, literalmente, nunca sucedió, y se lo dijimos al Washington Post en repetidas ocasiones. Esta historia absurda fue ofrecida a varios medios por alguien que claramente buscaba desacreditar al secretario, por la razón que fuera. Para su desgracia, el presidente aprecia al secretario y considera que está haciendo un trabajo extraordinario. ¡FAKE NEWS!", sentenció Leavitt. Donald Trump aseguró en Truth Social que EEUU tiene "cantidades masivas" de munición, y que muchas más "están siendo fabricadas y enviadas a EEUU". Añadió que los informantes de estas "declaraciones traidoras van a ser cazados", y que el Departamento de Justicia pedirá "largas penas de cárcel". TE PUEDE INTERESAR Solo en el primer mes de guerra, EEUU empleó 850 misiles de crucero Tomahawk y más de 1.000 misiles Patriot e interceptores THAAD de alta altitud (lo que, según CNN, representa el 80% del inventario). Los misiles de corto alcance tierra-tierra ATACMs prácticamente se han agotado, según fuentes consultadas por Reuters. Aunque la Casa Blanca dice haber puesto el acento en regenerar la base industrial estadounidense e importar los misiles necesarios, se trata de un proceso lento: la producción de un misil Tomahawk, dada la complejidad de las partes y de las cadenas de suministro, lleva entre 18 y 24 meses, y cuesta hasta 4 millones de dólares la pieza. Fabricar un Patriot tarda más de dos años y requiere la colaboración de 400 empresas; Lockheed Martin es capaz de producir 600 anuales (en un mes de guerra con Irán se emplearon casi el doble). El Pentágono ha firmado un contrato para expandir la producción a 2.000, cifra que se alcanzará en 2030. TE PUEDE INTERESAR El complejo militar-industrial estadounidense se ha convertido en un sector "boutique", adaptado a las operaciones especiales, localizadas, con despliegues limitados, que imaginaron los líderes del mundo relativamente pacífico de la posguerra fría. Ese mundo ha cambiado, y fabricar un misil Stinger cuesta 400.000 dólares: 15 veces más de lo que valía en 1991. La falta de munición puede explicar por qué Trump suspendió el que, según sus palabras, iba a ser el "ataque más grande desde la Segunda Guerra Mundial". Era la última de las exageraciones a las que recurre desde que ordenó, sin consultar con ningún aliado, salvo Israel, y contra la opinión de todos los miembros de su gabinete — con la excepción de Pete Hegseth— el ataque a Irán del 28 de febrero. Otros frentes que atender Pese a que Ucrania ha logrado cambiar algunos aspectos de la dinámica de la guerra iniciada por Rusia al golpear cada vez más fuerte y a mayor distancia dentro del territorio del enemigo, su población civil sufre más que nunca los bombardeos rusos debido a la falta de sistemas antiaéreos contra misiles. Este tipo de armas defensivas se ha convertido en una de las principales exigencias a Washington. En la madrugada del miércoles, drones y misiles rusos golpearon Kiev y mataron a 17 personas. Las Fuerzas Armadas de Ucrania reconocieron haber sido incapaces de interceptar ninguno de los 24 misiles balísticos y cuatro hipersónicos, pero, por lo menos, derribaron 98 drones, una tarea más factible. TE PUEDE INTERESAR "Los interceptores de misiles balísticos podrían haber salvado las vidas de quienes fallecieron hoy", declaró el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en un comunicado. "Es fundamental que nuestros socios comprendan que los retrasos en su suministro, o la falta de voluntad para proporcionar sistemas antibalísticos, conducen directamente a pérdidas humanas y destrucciones tan atroces". El 8 de julio, Donald Trump prometió otorgar a Ucrania la licencia para producir los preciados misiles Patriot; menos de un mes después, el 31 de julio, Trump declaró que esto no se había acordado. Un ejemplo más en ese vals eterno en el que parece que Washington dará un apoyo decisivo a Kiev, para luego desdecirse. Otro flanco que los mandos estadounidenses tienen presente es el Pacífico, por la posibilidad de que China intente anexionarse Taiwán por la fuerza. Si esto sucede en el corto o en el medio plazo, Washington podría no tener el ancho de banda para organizar una defensa efectiva. El CSIS interpreta que el "agotamiento" de los misiles de precisión de EEUU "ha generado una ventana de vulnerabilidad ante un posible conflicto en el Pacífico Occidental. En consecuencia, el tiempo necesario para reponer esas existencias se ha convertido en una preocupación importante". TE PUEDE INTERESAR Pete Hegseth, que ha culpado a la Administración Biden de la escasez de armamento, ha solicitado al Congreso otros 67.000 millones de dólares para financiar la guerra contra Irán y restablecer los arsenales. La petición de presupuesto militar para el año que viene es de 1,5 billones de dólares, casi un 50% más que el presupuesto actual. La aventura militar de Estados Unidos en Irán, que se ha quedado encallada en el intento infructuoso de reabrir una vía marítima, el estrecho de Ormuz, ha agotado casi todos los misiles de precisión del arsenal estadounidense. Así lo indican varios análisis, un mensaje interno del Pentágono al que ha accedido la agencia Reuters y una información de The Washington Post. La escasez de municiones, además de maniatar a la Casa Blanca en Irán, deja a los ucranianos huérfanos de los misiles interceptores que tanto necesitan.
La crisis de los misiles de EEUU por la guerra de Irán es peor de lo que tú (y Trump) pensáis
El presidente reitera que su país aún tiene "cantidades masivas" de munición, promete fabricar más y también que cazará a los informantes "traidores" que filtraron la escasez de misiles a la prensa












