0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn cinco meses de guerra en Irán, que según el Pentágono han costado 37.500 millones de dólares a los contribuyentes estadounidenses y más de 130.000 millones según análisis independientes, Estados Unidos ha consumido una parte importante de su arsenal. Según una exclusiva de Reuters, el Departamento de Defensa ha utilizado “prácticamente todos” sus misiles de largo alcance de alta precisión, han revelado fuentes oficiales a la agencia estadounidense.Concretamente, el ejército está gastando a un ritmo acelerado sus misiles tácticos Atacms y la generación más avanzada de los mismos, los misiles de precisión PrSM. Se trata de un tipo de armamento que también ha sido clave en la guerra de Ucrania, pues su suministro por parte de Washington ha permitido a Kyiv atacar objetivos dentro de Rusia.Lee tambiénEste tipo de misiles cuesta más de un millón de dólares por unidad y permite al Pentágono bombardear Irán con ataques precisos desde distancias seguras. Si la guerra, que en un inicio estaba prevista para dos semanas de duración, termina alargándose varios meses más, el agotamiento del arsenal podría suponer un quebradero de cabeza para la Casa Blanca, no solo en la guerra de Irán, especialmente en otros conflictos que puedan surgir en el futuro.No hay entre las municiones de EE.UU. una alternativa fiable a estos misiles. Su agotamiento podría obligar al Pentágono a depender más de misiones de bombardeo tripuladas, lo cual supone un evidente riesgo hacia las vidas de los soldados estadounidenses. De momento, la cifra oficial de bajas de Washington se encuentra en 18 soldados, aunque la mayoría han fallecido en ataques iraníes contra bases estadounidenses en la región.El enorme gasto en la guerra de Irán ha llevado a la Casa Blanca a solicitar al Congreso un aumento del 40% presupuesto militar del próximo año fiscal, hasta el billón y medio de dólares. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó al Senado que el presupuesto se destinaría a “terminar esta guerra”, “garantizar que nuestras municiones estén reabastecidas” y “revitalizar nuestra base industrial”. Según la exclusiva de Reuters, el Comando Central de Estados Unidos ha agotado casi todos los misiles terrestres que tenía antes de la guerra, pero hasta ahora ha podido reabastecerse utilizando existencias almacenadas en sus bases en otras partes del mundo.El Pentágono solicitó al Congreso un aumento del 40% del presupuesto militar para reabastecerse y “revitalizar” la industria armamentísticaSegún Trump, que este fin de semana amenazó a Irán con un poderoso ataque de un nivel destructivo “no visto desde la Segunda Guerra Mundial”, el conflicto está cerca de terminar, pues “las capacidades militares de Irán han sido destruidas” y no les queda más opción que “firmar un acuerdo”. Sin embargo, Teherán ha seguido en las últimas semanas atacando barcos que trataban de cruzar el estrecho de Ormuz, así como bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, tanto con misiles balísticos como con drones, cuyo precio de fabricación (alrededor de 20.000 dólares por unidad) es mucho más barato que el de las defensas para interceptarlos.La guerra en Irán puede tener un precio muy elevado para Washington. Más allá de los 18 soldados muertos en la operación, del descrédito de algunos aliados internacionales que no fueron avisados, de la traición de Trump a su promesa de campaña, o del riesgo para sus aliados en este gran conflicto regional, le saldrá muy caro al Pentágono en términos de impacto económico y militar. El conflicto ha despertado entre los legisladores el temor de que la reducción de arsenal deje a EE.UU. en una posición de debilidad ante futuros ataques de China y Rusia, especialmente si Pekín decide atacar Taiwán y Moscú intensifica su guerra contra Ucrania.