El Ejército de Estados Unidos ha agotado "prácticamente todos" sus misiles de precisión de largo alcance tras cinco meses de enfrentamientos con Irán, según ha publicado en exclusiva este martes la agencia de noticias Reuters. Esta escasez podría poner en riesgo parte de las operaciones de EEUU en Oriente Medio e incluso en futuros conflictos, según insinúan al menos tres fuentes con conocimiento de causa, y que la agencia no identificó. Los misiles que más escasearían son los de armas tierra-tierra del Ejército, conocidos como Sistemas de Misiles Tácticos del Ejército (ATACMS), y Misiles de Ataque de Precisión (PrSM). Según dos de las fuentes, se habrían gastado casi todas las municiones de este tipo. Hasta el momento, no se había informado sobre el grado de escasez de este tipo de misiles, muy demandados en la guerra abierta con Irán desde el pasado febrero. Las fuentes se negaron a precisar con exactitud cuántas municiones de cada tipo le quedaban a Estados Unidos. TE PUEDE INTERESAR Estas municiones de largo alcance, cuyo coste supera el millón de dólares cada una, son una parte importante del arsenal militar estadounidense, ya que permiten ataques precisos desde una distancia segura. Los misiles ATACMS suministrados por EEUU desempeñaron un papel clave en la guerra de Ucrania, permitiendo a las fuerzas ucranianas atacar objetivos dentro de Rusia. El PrSM es una generación más reciente y avanzada que reemplazará a los ATACMS, que tienen un alcance menor. La drástica escasez de misiles de precisión de largo alcance implica que el presidente estadounidense, Donald Trump, podría tener que recurrir a misiones de bombardeo tripuladas más arriesgadas si decide relanzar ataques a gran escala contra Irán. TE PUEDE INTERESAR Trump comenzó la guerra contra Irán con el apoyo de Israel en febrero, prediciendo que el conflicto sería breve. Pero a medida que la guerra se prolonga, las tres fuentes familiarizadas con el arsenal de misiles mostraron su preocupación al ver que la disminución de las reservas podría limitar la capacidad militar de Estados Unidos para disuadir a otros adversarios, incluidos Rusia y China. Una cuarta fuente familiarizada con el asunto afirmó que, si bien el Comando Central —que supervisa las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio— casi ha agotado los misiles terrestres que tenía antes del inicio de la guerra, ha podido reabastecerse con suministros militares estadounidenses en otras partes del mundo. Al ser consultada sobre los datos de las reservas, la Casa Blanca emitió un comunicado de Trump, en el que afirmaba que Estados Unidos tenía "muchas más municiones que nadie en el mundo"; "muchas más de las que necesitamos". "Nuestras empresas de defensa están, en este momento, produciendo más municiones que nunca, además de expandir sus plantas y equipos a niveles récord", declaró Trump. Los analistas coinciden en que ciertas municiones, incluyendo proyectiles de artillería y varios tipos de misiles, se están produciendo a un ritmo nunca visto, pero advierten que los suministros podrían ser insuficientes para una guerra prolongada. TE PUEDE INTERESAR Lockheed Martin, fabricante de los misiles ATACMS y PrSM, así como del sistema antimisiles THAAD, no respondió de inmediato a las preguntas de Reuters sobre las declaraciones de Trump ni sobre los niveles de suministro. Raytheon, fabricante de los misiles Tomahawk y los interceptores Patriot, dos importantes armas estadounidenses, tampoco respondió. En respuesta a una solicitud de comentarios de la agencia, el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, declaró: "Las fuerzas armadas estadounidenses son las más poderosas del mundo y cuentan con todo lo necesario para actuar en el momento y lugar que el Presidente determine. Hemos llevado a cabo múltiples operaciones exitosas en todos los comandos de combate, garantizando al mismo tiempo que las fuerzas armadas de EEUU posean un amplio arsenal capacitado para proteger a nuestra gente y nuestros intereses". El Ejército de Estados Unidos ha agotado "prácticamente todos" sus misiles de precisión de largo alcance tras cinco meses de enfrentamientos con Irán, según ha publicado en exclusiva este martes la agencia de noticias Reuters. Esta escasez podría poner en riesgo parte de las operaciones de EEUU en Oriente Medio e incluso en futuros conflictos, según insinúan al menos tres fuentes con conocimiento de causa, y que la agencia no identificó.