Actualizado a las 01:24h.
El verano parece haberse convertido en una competición silenciosa. Redes sociales repletas de playas paradisíacas, desayunos impecables, cuerpos esculturales y agendas familiares que no dejan un minuto libre. Da la sensación de que las vacaciones también tienen que aprobar un examen de productividad, ... alimentación saludable y felicidad permanente. Sin embargo, para la creadora de contenido gastronómico Tania Borg, esa búsqueda constante de la perfección nos está alejando precisamente de lo que hace especial esta época del año. «Un verano perfecto no necesita ser perfecto», resume. Una frase que sintetiza una filosofía basada en disfrutar sin culpa, relativizar los excesos puntuales y recuperar el valor de los pequeños momentos compartidos en familia.
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