En Argentina, la cerveza artesanal pasó de ser una moda a consolidarse como una industria con desafíos propios. La explosión inicial de bares y marcas independientes dio paso a una etapa de madurez, donde la competencia, la economía y las nuevas demandas de los consumidores marcan el ritmo. El sector, que experimentó un crecimiento rápido en la última década, ahora ajusta su modelo para sobrevivir en un contexto más exigente.Martín Boan, sommelier de cerveza, ingeniero químico y empresario, analizó en Infobae en Vivo el recorrido del rubro desde sus orígenes hasta el presente. En sus palabras, el mercado vivió “una gran explosión” seguida de una depuración, en la que “algunos jugadores quedaron” y otros abandonaron. PUBLICIDADBoan remarcó que el sector debió adaptarse: “Hoy en día el mercado está más maduro, ya hay pymes que tienen quince, veinte años. Se está profesionalizando cada vez más. Hoy tenés que ser bien profesional”.El negocio de la cerveza artesanal en Argentina se profesionalizó y exige calidad, logística, comunicación y servicio para sostenerse (Imagen Ilustrativa Infobae)El fenómeno de la cerveza artesanal impactó en la forma de fabricar, vender y consumir. La llegada de nuevas tecnologías, la necesidad de mejorar la logística y la calidad, y la competencia con grandes cervecerías industriales redefinieron el negocio. PUBLICIDAD“Los márgenes están extremadamente finitos. Tenés que tener buena comunicación, buena logística, ni hablar de la calidad y muy buen servicio. Todas las variables del negocio tienen que estar medianamente acomodadas para poder sobrevivir, para poder estar”, explicó Boan.El contexto económico argentino influyó en todos los aspectos del negocio. Boan recordó que entre 2015 y 2017 “hubo ganancias exorbitantes”, lo que atrajo a “mucha gente de paso” y a inversores sin experiencia en el sector. Sin embargo, la volatilidad del mercado forzó una reestructuración. “Después, cuando se empezó a acomodar el mercado, esa gente fue saliendo”, afirmó.PUBLICIDADLas PyMEs cerveceras debieron enfrentar la presión de los impuestos en todos los niveles y la caída del consumo. “Somos una máquina de pagar impuestos. Queremos exportar impuestos. Te dicen exportá, exportá impuestos. Y falta consumo”, detalló Boan sobre las dificultades del sector. El empresario relató que su propia empresa redujo la cantidad de empleados de 65 a poco más de 20 para adaptarse a los nuevos tiempos.PUBLICIDADEl consumidor argentino de cerveza artesanal modificó sus hábitos por motivos económicos y sociales. La implementación de la ley de alcohol cero en el manejo y la mayor conciencia sobre la salud influyeron en la demanda. Los ciclos económicos en Argentina impulsaron ganancias altas entre 2015 y 2017 y luego una depuración de inversores y jugadores sin experiencia en el sector cervecero- crédito @activosSAE / X“No es lo mismo 0 que 0,5. Cero es muy restrictivo. Entonces la gente se cuida más. Hay cambios de hábitos de consumo. Hoy le dan mucha más importancia al gimnasio. El dinero está justo en el bolsillo o escasea”, describió Boan.PUBLICIDADEl sommelier destacó que la selectividad del público atraviesa todas las clases sociales. “Evalúan mucho la propuesta. De todas las clases sociales”, señaló. Además, la cerveza sin alcohol dejó de tener un estigma y ganó calidad.La mejora tecnológica permitió que tanto industriales como pymes elaboren productos de calidad, incluyendo cervezas sin alcohol. “Hace quince años atrás, tanto las industriales o las artesanales no teníamos la tecnología que hay hoy. Hoy hay una tecnología increíble y, viene mejor tecnología todavía. Tanto las industriales o artesanales tienen posibilidad de hacer excelentes cervezas”, afirmó Boan.PUBLICIDADSobre las materias primas, explicó que Argentina cuenta con “muy buena calidad de lúpulos”, aunque el “50% de lúpulo es importado, principalmente de Estados Unidos”, para incorporar nuevas variedades. La cebada malteada es nacional, pero “tiene valor dólar”, lo que afecta los costos. “El juego es pequeños márgenes y buscar el volumen”, resumió el empresario, que prioriza la venta en barrios y comercios de cercanía.Las PyMEs de cerveza artesanal enfrentan impuestos en todos los niveles, caída del consumo y ajustes de estructura para adaptarse al mercado EFE/Carlos Ortega