Actualizado Viernes,

agosto

11:24Ucrania ha comenzado a atacar la infraestructura de comercio electr�nico de Rusia, apuntando directamente a Wildberries, la mayor plataforma de e-commerce del pa�s. Tras m�s de tres a�os enfoc�ndose en refiner�as y f�bricas militares para debilitar la capacidad industrial del Kremlin, la nueva estrategia busca impactar la red comercial que sostiene el consumo diario de millones de rusos y a cientos de miles de peque�as empresas.En apenas 17 d�as, drones ucranianos han destruido 14 almacenes de Wildberries, resultando en la p�rdida de m�s de 1,5 millones de metros cuadrados de superficie log�stica, lo que representa alrededor del 27% de su capacidad total de almacenamiento, seg�n Vedomosti. El golpe m�s significativo ocurri� el 18 de julio en Electrostal, cerca de Mosc�, donde un complejo de 250.000 metros cuadrados qued� completamente destruido, causando la muerte de un trabajador y dejando a m�s de 60 heridos. Otros grandes almacenes en ciudades como Penza, Samara y San Petersburgo tambi�n fueron alcanzados.A diferencia de una refiner�a, Wildberries no distribuye combustible, pero su valor estrat�gico es inmenso. La plataforma es un gigantesco mercado para terceros, donde miles de f�bricas, talleres y negocios familiares almacenan y distribuyen sus productos. Al ser destruidos, los almacenes no solo afectan a la empresa, sino que la p�rdida de mercanc�a y la interrupci�n log�stica golpean simult�neamente a innumerables comerciantes independientes. Esta dependencia explica el impacto masivo.Los ataques buscan romper la econom�a cotidiana, da�ando la log�stica, inmovilizando mercanc�as, retrasando entregas y afectando la liquidez de peque�as empresas que dependen casi por completo de la plataforma. Los consumidores ya est�n sintiendo el impacto, con retrasos y la desaparici�n de productos, llevando a algunos a diversificar sus compras entre distintas aplicaciones.Wildberries, que controla cerca del 45% del comercio electr�nico ruso, se hab�a convertido en un s�mbolo de la adaptaci�n de la econom�a rusa a las sanciones occidentales. Aunque los an�lisis sugieren que un colapso total de la empresa o una crisis bancaria inmediata son improbables —ya que el Estado y los grandes bancos tienen incentivos para rescatarla, al ser una compa��a "demasiado grande para caer"—, los ataques s� infligen un da�o econ�mico muy serio. Aumentan la presi�n sobre un sistema financiero ruso ya debilitado, obligando a los bancos a prepararse para posibles p�rdidas y erosionando gradualmente la capacidad del Estado para contener una crisis bancaria latente.Desde el punto de vista militar, los almacenes de Wildberries son un objetivo "rentable": son grandes, f�cilmente identificables por sat�lite, concentran grandes cantidades de mercanc�as y operan casi continuamente. Destruirlos implica no solo la p�rdida de la nave, sino tambi�n de millones de productos, sistemas de clasificaci�n y veh�culos de carga, requiriendo semanas o meses de reorganizaci�n log�stica.Para el Kremlin, estos ataques representan un desaf�o pol�tico. La guerra, que Vladimir Putin prometi� corta y victoriosa, se alarga y sus repercusiones se sienten cada vez m�s lejos del frente. Cuando fallan las entregas y los pedidos se retrasan, la guerra "entra en casa" de los rusos, socavando la sensaci�n de normalidad econ�mica que el pa�s hab�a logrado preservar. Esta campa�a parece identificar un punto d�bil: una econom�a cada vez m�s dependiente de grandes plataformas log�sticas, cuya destrucci�n reparte el costo del conflicto entre miles de peque�as empresas y millones de consumidores.RusiaUcraniaVladimir PutinVolod�mir ZelenskiArt�culos EL MUNDO