Guerra econ�micaKiev redirige la guerra a los almacenes log�sticos de Wildberries, el 'Amazon ruso' y deja sin mercanc�a a miles de peque�as empresas, trasladando el impacto directo del conflicto a los hogares rusosEl humo se eleva tras un incendio en los almacenes de la tienda rusa Wildberries.EFEActualizado Jueves,

agosto

22:50Durante m�s de tres a�os de guerra, Ucrania ha intentado debilitar la econom�a rusa atacando refiner�as, dep�sitos de combustible y f�bricas militares. Ahora ha abierto un frente diferente. El objetivo ya no es solo reducir la capacidad industrial del Kremlin, sino golpear la red comercial que sostiene el consumo diario de millones de rusos y el negocio de cientos de miles de peque�as empresas.En apenas 17 d�as, los drones ucranianos destruyeron 14 almacenes de Wildberries, la mayor plataforma de comercio electr�nico de Rusia. Seg�n c�lculos del diario econ�mico ruso Vedomosti, la compa��a perdi� m�s de 1,5 millones de metros cuadrados de superficie log�stica, alrededor del 27% de toda su capacidad de almacenamiento.El mayor golpe lleg� el 18 de julio en Electrostal, en la regi�n de Mosc�. El complejo, de 250.000 metros cuadrados, qued� completamente destruido. Muri� un trabajador tayiko de 25 a�os, y m�s de 60 personas resultaron heridas. En los d�as siguientes fueron alcanzados grandes almacenes en Penza, Samara, Vlad�mir, Riaz�n, Tambov, San Petersburgo, St�vropol y Krasnodar, adem�s de otros centros menores repartidos por todo el pa�s.A diferencia de una refiner�a, Wildberries no distribuye combustible. Tampoco armamento, aunque es un importante vendedor de material militar como cascos, chalecos o complementos para drones al que recurren muchos rusos que se disponen para ir al frente. Pero su valor estrat�gico reside en otra parte. Es la infraestructura sobre la que trabajan cientos de miles de vendedores independientes. Miles de peque�as f�bricas, talleres textiles, fabricantes de cosm�ticos o negocios familiares almacenan all� sus productos antes de enviarlos a cualquier rinc�n de Rusia. Cuando un almac�n desaparece, no pierde mercanc�a en una gran empresa: la pierden miles de empresas al mismo tiempo.Tras alejar a los rusos de su propia gasolina, llega un cambio de estrategia. Los ataques contra las refiner�as buscan reducir la capacidad energ�tica y militar del Estado ruso y ahora los ataques contra Wildberries buscan romper la econom�a cotidiana. Da�an la log�stica, inmovilizan mercanc�as, retrasan entregas y dejan sin liquidez a peque�as empresas que dependen casi por completo de la plataforma para vender.Los consumidores ya empiezan a percibirlo. "Hay muchos retrasos. Las cosas empeoran cada d�a", cuenta Valeria, madre de tres hijos en Volgogrado, donde uno de los almacenes tambi�n result� alcanzado.En Mosc�, Anna explica c�mo estas plataformas forman parte de la rutina diaria de millones de familias. "Yo usaba Ozon para libros y cosas de la casa. Creo que Wildberries es mejor para ropa y complementos, pero tambi�n repuestos que nos hacen falta o cosas para cuidar de mi salud o la de mis animales". Como muchos otros clientes, empieza a diversificar sus compras entre distintas aplicaciones para evitar retrasos.La comparaci�n con el gigante Amazon resulta inevitable, pero existe una diferencia importante. Mientras Amazon conserva un peso enorme como vendedor directo, Wildberries funciona sobre todo como un gigantesco mercado para terceros. Buena parte del da�o no recae sobre la empresa propietaria de la plataforma, sino sobre los cientos de miles de comerciantes que dependen de ella para almacenar, distribuir y cobrar sus ventas.Estos ataques son una forma distinta de guerra econ�mica. Ucrania parece haber entendido que desgastar a Rusia tambi�n pasa por hacer m�s dif�cil la vida econ�mica de quienes est�n muy lejos del frente. El golpe se extiende entre miles de peque�as empresas cuya supervivencia depende de que la mercanc�a llegue a tiempo.UN S�MBOLO EN RUSIAEn los �ltimos dos a�os, Wildberries se hab�a convertido adem�s en uno de los grandes s�mbolos de la adaptaci�n de la econom�a rusa a las sanciones occidentales. Con la salida o reducci�n de actividad de muchas empresas extranjeras, millones de consumidores trasladaron sus compras a plataformas nacionales. Para miles de emprendedores, abrir una tienda en Wildberries era una forma barata de vender en todo el pa�s sin necesidad de crear una red propia de distribuci�n. Esa dependencia explica que cada almac�n destruido afecte simult�neamente a fabricantes, transportistas, proveedores y clientes.Una mujer pasa junto al logotipo del comercio electr�nico Wildberries.Alexander NEMENOVAFPUn an�lisis de un estudio de la plataforma de an�lisis Riddle Russia, concluye que los ataques ucranianos contra los almacenes de Wildberries dif�cilmente provocar�n por s� solos un colapso de la empresa o una crisis bancaria en Rusia, aunque s� est�n infligiendo un da�o econ�mico muy serio. Wildberries, que controla cerca del 45% del comercio electr�nico ruso y arrastra una deuda que podr�a superar los 1,3 billones de rublos —con alrededor de medio bill�n prestado por VTB—, ha perdido ya una parte sustancial de su infraestructura log�stica y afronta cientos de miles de vendedores afectados. Sin embargo, el informe sostiene que se trata de una compa��a "demasiado grande para caer": el Estado y los grandes bancos tienen incentivos para rescatarla si fuera necesario. Los ataques s� aumentan la presi�n sobre un sistema financiero ruso que ya muestra signos de debilidad (m�s cr�ditos problem�ticos y retirada de dep�sitos) obligando a bancos como Sber a prepararse para posibles p�rdidas, pero el verdadero riesgo no es un desplome inmediato, sino que el coste de sostener a Wildberries erosione gradualmente la capacidad del Estado para contener una crisis bancaria latente.Los almacenes de Wildberries son un objetivo especialmente rentable desde el punto de vista militar. Se trata de enormes edificios f�cilmente identificables por sat�lite, con una elevada concentraci�n de mercanc�as y una actividad pr�cticamente continua. Destruir uno de ellos no solo implica perder la nave, sino tambi�n millones de productos, sistemas de clasificaci�n, veh�culos de carga y semanas o meses de reorganizaci�n log�stica.Para el Kremlin supone tambi�n un desaf�o pol�tico. Vladimir Putin vendi� a los rusos que la "operaci�n militar especial" ser�a corta y victoriosa. Ahora la guerra se alarga y tiene cada vez m�s repercusiones. Hasta ahora, muchos rusos pod�an seguir la guerra como un acontecimiento lejano, perceptible sobre todo por las noticias o las bajas en regiones concretas. Cuando fallan las entregas, desaparecen productos o aumentan los retrasos en las compras online, la guerra entra en casa. Igual que cuando empezaron los cortes de internet este a�o, las primeras quejas que afloran en redes sociales no hablan de geopol�tica. Ahora hablan de pedidos que no llegan, devoluciones bloqueadas o mercanc�a perdida.El verdadero objetivo de esta campa�a quiz� no sea Wildberries en s�, sino la sensaci�n de normalidad econ�mica que Rusia hab�a logrado preservar en gran parte de su territorio pese a la guerra. Ucrania parece haber identificado un punto d�bil: una econom�a cada vez m�s dependiente de grandes plataformas log�sticas cuya destrucci�n reparte el coste del conflicto entre cientos de miles de peque�as empresas y millones de consumidores.