Ucrania lleva dos semanas bombardeando las instalaciones de Wildberries, el minorista en línea más grande de Rusia, en lo que para Kiev supone parte de su estrategia de golpear la cadena de suministro del Kremlin.

Los ataques han dejado al menos una decena de víctimas mortales, siendo el más letal el primero de estos, registrado en Kotovsk, donde se contaron siete fallecidos.

En total, los ucranianos han emprendido hasta la fecha ocho incursiones con drones contra una docena de centros logísticos, con ocho de ellos sufriendo daños graves o incluso la devastación total.

Los últimos bombardeos se produjeron este jueves 30 en los almacenes que Wildberries tiene en las regiones de Penza y Udmurtia.

Los incidentes más graves tuvieron lugar en Elektrostal con la destrucción de un complejo de 250.000 m2 y en Riazán, donde un centro de 170.000 m2 fue consumido por un incendio derivado de los ataques.