Los drones ucranianos están atacando casi diariamente los almacenes de Wildberries. La empresa rusa y el Kremlin aseguran que son instalaciones civiles, mientras que Kyiv sostiene que por su red logística el ejército ruso recibe componentes para drones y equipamientos militares. Es el último capítulo de su estrategia para causar el máximo dolor a la economía rusa, fundamental para sostener la campaña militar de Vladímir Putin contra Ucrania.La principal firma de comercio electrónico de Rusia es, como la americana Amazon, a la que se la suele comparar, una empresa relativamente veterana en su sector. La fundó en 2004 Tatiana Kim, una profesora de inglés que aprovechó una baja por maternidad para crear una de las compañías más exitosas de Rusia del siglo XXI.A través de su aplicación móvil se vende prácticamente de todo, ya que la utilizan millones de vendedores externos para poner en el mercado libros, ropa, muebles, cosméticos, materiales de construcción, juguetes, electrodomésticos, productos informáticos y mucho más. También hay una sección de farmacia y otra para reservar vuelos y hoteles.Enormes centros logísticos centralizados para facturar 76.000 millones de dólaresPara que todo funcione, Wildberries posee una extensa red de instalaciones logísticos en todo el territorio de Rusia que centralizan todo el proceso: recepción, almacenamiento, clasificación y envío de los pedidos. Eso permite concentrar grandes flujos y reducir el costo de procesamiento por unidad. El año pasado el negocio facturó 6 billones de rublos, unos 76.000 millones de dólares.Esa es la principal diferencia entre la empresa líder del sector en Rusia con la segunda, Ozon, que tiene un sistema más parcelado, con un proceso más escalonado.En Rusia se cree que esta característica hace que Kyiv haya elegido Wildberries en lugar de Ozon para sus ataques: no solo porque es la empresa más conocida y más grande, sino porque es la más centralizada y el daño causado en la cadena de distribución es mayor.Los drones ucranianos han alcanzado ya una veintena de instalaciones de Wildberries, la última este lunes en el óblast de Vladímir (150 kilómetros al este de Moscú). Durante este tiempo solo un almacén de Ozon (el pasado 31 de julio, en la región de Tartaristán) tuvo que interrumpir su actividad en un ataque que al final no alcanzó las instalaciones.Los drones ucranianos han llevado el coste de la guerra al ciudadano ruso de a pie Los ataques contra los centros de Wildberries han causado pérdidas multimillonarias, tanto a la empresa como a los vendedores externos, pequeños y medianos empresarios cuya mercancía ha resultado destruida. Al dañar una pieza clave de la economía del consumo ruso, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, logra otro de sus objetivos declarados: que los ciudadanos rusos de a pie sientan el coste de la guerra.Algunos de los vendedores que utilizan Wildberries como plataforma intermediaria han perdido inventarios completos.En un vídeo que se ha hecho viral, la empresaria de los cosméticos e influencer Marina Gorshkova, pedía al gobierno ruso exención de impuestos y advertía del colapso al que se enfrentan muchas pequeñas empresas. “Por favor, préstennos atención (...) Si nosotros cerramos mañana, el dinero de nuestros impuestos dejará de ir a las arcas del Estado. Lo mismo sucederá con otros vendedores que ahora se encuentran en una situación similar. Y mientras, los nuevos empresarios no van a crecer como hongos”, decía en la grabación Gorshkova, quien cuenta con un millón de suscriptores.Los drones ucranianos comenzaron a golpear las instalaciones de Wildberries el 18 de julio, con dos ataques en el óblast de Tambov y en la Provincia de Moscú que provocaron ocho muertos entre los operarios de las instalaciones.El origen: una tienda en línea que revendía ropa dirigida a un público femeninoLa empresa que creó Tatiana Kim en 2004 era originalmente una tienda en línea que revendía ropa de los minoristas alemanes Otto y Quelle. Siendo una joven madre, se dio cuenta de que con un niño pequeño en brazos ir de compras no es nada cómodo. Así que puso en marcha una página web con el objetivo de atraer a las mujeres como clientas, dándoles la oportunidad de probarse el artículo antes de pagarlo. La idea recibió el apoyo de su marido, el empresario Vladislav Bakalchuk, y organizaron su primer almacén en el apartamento familiar.Con el tiempo, la gama de sus productos comenzó a expandirse. En 2010 comenzó a ofrecer catálogos de diferentes vendedores y siguió creciendo. Para 2022, el año en el que comenzó la guerra en Ucrania, su red procesaba unos siete millones de pedidos cada día, llegando a alcanzar los 1.500 millones al año.En 2024, Tatiana Kim apostó por fusionarse con el operador de publicidad exterior Russ, con el objetivo de expandirse a otros países exsoviéticos y al sur global y competir en el mercado global con Amazon y el consorcio chino Alibaba.Pero la operación estuvo acompañada de escándalo. Bakalchuk no estaba de acuerdo con la estrategia de su mujer y pidió ayuda al jefe de Chechenia, Ramzán Kadírov, alegando que estaban “tomando al asalto” la compañía. Tatiana Kim alegó simplemente que lo que ocurría es que los esposos se estaban divorciando.Fusión, divorcio y tiroteoEl 18 de septiembre de 2024 se produjo un tiroteo en la oficina principal de Wildberries en Moscú, en el que murieron dos guardias de seguridad y otras siete personas resultaron heridas. La empresa culpó del incidente a Bakalchuk, que permaneció dos días bajo custodia policial.Según varios medios rusos, la fusión tenía el apoyo incluso del Kremlin. Ese año se completó la operación y posteriormente un tribunal decidió que el 1 % que poseía Bakalchuk en Wildberries fuera transferido a su exmujer.Actualmente, Wildberries tiene sucursales en todas las regiones de Rusia, así como en Bielorrusia, Kazajistán, Armenia, Kirguistán, Uzbekistán, Azerbaiyán, Israel y Turquía.Tras los ataques con drones ucranianos la empresa está buscando almacenes disponibles en la vecina Kazajistán, en Asia Central. El periódico Kommersant ha publicado que los directivos de Tatiana Kim están buscando un espacio de 100.000 metros cuadrados para almacenar sus productos lo más lejos posible de los tentáculos de la guerra. Rusia y Kazajistán forman parte de la Unión Económica Euroasiática, así que las mercancías pueden circular libremente entre los dos países, sin controles aduaneros. Pero el traslado de sus centros a miles de kilómetros aumentaría significativamente los costes operativos.Hoy Wildberries es el principal recurso que utilizan los consumidores en Rusia y otros países vecinos para hacer la compra con su teléfono móvil. Y Tatiana Kim es, a sus 50 años, la mujer más rica de Rusia.Corresponsal de La Vanguardia durante más de dos décadas en Moscú. Con anterioridad, escribió para este diario desde Hong Kong y cubrió acontecimientos como el referéndum de independencia de Timor Oriental (1999) o la guerra de Afganistán tras los atentados del 11-S (2001). En la "prehistoria" trabajó en Madrid para la revista Cambio16 y la siempre recordada Jaque, especializada en ajedrez, una de sus grandes pasiones.
Wildberries, el gigante ruso que nació en un apartamento y quiere competir con Amazon
Los drones ucranianos han atacado una veintena de centros de distribución de la mayor empresa de comercio electrónico de Rusia












