OpiniónExaltación de 'La Boheme', la puesta en escena del Teatro Mayor bajo la dirección artística de Pedro Salazar y la batuta de Andrés Orozco.Óscar Acevedo Foto: Néstor Gómez. Archivo EL TIEMPO07.08.2026 04:05 Actualizado: 07.08.2026 04:05
Nunca había visto 'La Boheme' en vivo y debo confesar que quedé descrestado por esta puesta en escena del Teatro Mayor bajo la dirección artística de Pedro Salazar y la batuta de Andrés Orozco. La Orquesta Sinfónica Nacional sonó como una alfombra mágica que transportaba por los aires todo el engranaje de esta historia parisina hasta su trágico final. Con este sólido respaldo musical, los cantantes líricos, el Coro y la Banda Sinfónica Nacional junto al coro infantil ¡Canta, Bogotá, Canta!, se lucieron por su acople y por la emotividad que nunca decayó en los cuatro actos de esta composición magistral. En esta obra, el compositor italiano Giacomo Puccini despliega su destreza para diseñar melodías funcionales, sorpresivas y memorables, que le facilitan al cantante llegar al extremo agudo de su registro vocal. La interacción entre los solistas es muy articulada y en momentos transcurre como una conversación espontánea, con monosílabos veloces que rompen la rigidez de muchas arias en el repertorio operático. La adaptación del texto original de Henri Murger resalta el carácter juvenil de esta ópera, en la que Puccini incluye algunas de sus vivencias como estudiante del conservatorio de Milán. En el segundo acto todo el elenco participa en un jolgorio sinfín. La música bombástica y festiva de este fragmento junto a la acción teatral vertiginosa, impactan al espectador sin dejarlo pestañear por la cantidad de cosas que ocurren en escena. Reconozco que durante este episodio no tuve tiempo de atender la pantalla de subtítulos que me permitía entender el guión, no hizo falta.La escenografía a cargo de Julian Hoyos le permite al espectador apreciar toda la acción gracias a un diseño limpio y a la perspectiva abierta hacia el público. Este romance truncado por la enfermedad lo protagonizaron la soprano Guatemalteca Adriana Gonzalez y el tenor colombiano Andrés Agudelo con gran destreza vocal y emotividad escénica, rodeados por un grupo de talentosos cantantes colombianos que completaron el reparto y que hoy triunfan en el extranjero.Vengo asistiendo a funciones de ópera en Colombia desde mediados de los años setenta y es muy gratificante ver la madurez y el profesionalismo que hay en la escena lírica actual del país. Hemos ascendido varios peldaños para llegar a logros como este de la Compañía Estable bajo la dirección de Pedro Salazar. Una Bohemia memorable.ÓSCAR ACEVEDO- PARA EL TIEMPO acevemus@yahoo.com LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








