No puede ser oficina, pero tampoco una residencia oficial para la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Las posibilidades urbanísticas del ático que el Gobierno regional compró en Chamberí a través de una sociedad mercantil pública están limitadas por los usos a los que se pueden dedicar esa novena planta situada en un edificio de viviendas y entre ellos no se incluye el de dotación de la Administración, la categoría que tienen este tipo de inmuebles.

“Una residencia oficial de una presidenta, un ministro o un diplomático no es una vivienda como la tuya o la mía, se trata de una residencia oficial de una administración pública para ofrecer ese servicio a su máximo representante”, aclara en una publicación en redes sociales Antonio Giraldo, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid. “Esto es un uso dotacional de la administración pública, no un uso residencial”, añade.

El edil especializado en urbanismo señala que la normativa municipal no permite en este tipo de edificios residenciales la conversión de su novena planta a un uso dotacional de la administración pública, algo que sí que podría suceder en su planta baja o en la primera. Es el mismo caso que si se intentara convertir este espacio en una oficina, que fue el primer uso previsto para el inmueble y que justificó su compra, según el Gobierno regional.