El Gobierno de Ayuso ha tenido que deshacerse de más inmuebles residenciales que ha usado como oficinas sin licencia durante años
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso (PP) anunció este jueves por sorpresa que venderá el ático de Chamberí de 485 metros cuadrados, que compró hace tres meses, para “ayudar a la reconstrucción” tras los incendios que han arrasado la Sierra Oeste de la región. Lo hizo dos días después de que este diario revelara la extraña adquisición del inmueble, de uso residencial y que el Ejecutivo madrileño dijo que utilizaría para “oficinas”, algo que prohíbe la normativa urbanística municipal. No es la primera vez que la Comunidad de Madrid adquiere y usa pisos para oficinas en edificios donde está prohibido y de los que después tiene que deshacerse.
La compra del polémico ático no aparece en las cuentas de la empresa pública Planifica Madrid, que depende de la Consejería de Presidencia desde 2023. Pero en sus presupuestos de este año sí salían, en cambio, las ventas previstas: cuatro pisos que se han usado desde hace varios años como oficinas en la tercera planta de Gran Vía 6 y otro en la calle de Santa Catalina, también el número seis. El motivo por el que decidieron desprenderse de ellos es que no tenían la licencia para montar ahí oficinas.










