La política fiscal del gobierno de coalición progresista del PSOE y Sumar se presenta como la aliada de la clase media, ya que está orientada, según aseguran, a que "contribuya el que más tiene". Pero existe un elemento que genera desequilibrios fiscales entre la gran mayoría de contribuyentes, y es la no deflactación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Según un reciente informe de la OCDE, el hecho de no ajustar los tramos a la inflación hizo que una persona soltera y sin hijos que cobra el salario medio de España en 2025 (32.678 euros brutos al año) perdiese tres décimas de poder adquisitivo.En concreto, las subidas salariales medias en España hicieron que la nómina media pasase de 31.472 euros brutos al año a casi 33. 000. En concreto, se registró un incremento salarial medio de un 3,8% entre esos años. Pero a este aumento hay que restarle el incremento de la inflación de ese año, que se quedó en un 2,6%. Esto deja el incremento del poder adquisitivo en un 1,2% interanual. En cambio, la carga fiscal sobre este tipo de salarios se incrementó un 1,5% en el IRPF, por lo que, realmente, el poder adquisitivo se redujo tres décimas.

La economista experta en política fiscal de Tax Foundation, un think tank con sede en Washington y Bruselas, especialista en fiscalidad global, Cristina Enache, explicó en su momento a elEconomista.es que España lleva "décadas" sin deflactar el tramo estatal del IRPF "y esto se traduce en una subida fiscal encubierta que ha estado mermando el poder adquisitivo de las familias y los trabajadores".