M+.- A principios de mayo, Chelsea McPherson estaba eufórica cuando entró al Trader Joe’s en Orem, Utah, y vio un mostrador de gusanos de gomita agridulces; llevaba tres días buscando el nuevo producto. Tomó dos paquetes.“Inmediatamente, los ojos del cajero se abrieron de par en par”, dijo McPherson, de 38 años.Trader Joe’s incluye la fibra de dextrina de tapioca resistente como el primer ingrediente del dulce. Una porción de ocho piezas contiene sólo 35 calorías, pero aporta 14 gramos de fibra.“Si no lo supieras y te comieras una bolsa entera —le había advertido el cajero— probablemente tendrías problemas”.Lejos de salir corriendo de la tienda gritando, McPherson estaba encantada. Abrió de inmediato un paquete en su auto, pero se limitó a sólo un par de gusanos, para asegurarse de que no la hicieran “arrepentirse de sus decisiones”, confesó. Chelsea, un ama de casa y madre de cinco hijos, las amó tanto que desde entonces las ha comprado decenas de veces y guarda un paquete en su mesita de noche.Las gomitas son sólo un ejemplo de los dulces comercializados como “saludables” que están inundando los pasillos de las tiendas y las redes sociales con promesas de ingredientes reconocibles, menos azúcar o beneficios nutricionales. Los dulces de dieta, ya sea que se promocionen como “mejores para ti” o “funcionales”, han dejado de limitarse a supermercados y tiendas de conveniencia para llegar a gimnasios y tiendas de suplementos, desdibujando la línea entre una barra de proteína y un gusto indulgente.Fue el alegre empaque rojo de los Protein NomNoms de Tandy Chocolate lo que primero llamó la atención de Zack Baker, de 33 años, mientras hacía compras en un Costco en Harrisonburg, Virginia. Eso, y la palabra “proteína” en letras mayúsculas.
Hasta los dulces están a dieta
La expansión de la cultura del gimnasio y de los hábitos saludables en redes sociales ha impulsado un nuevo mercado estratégico: los dulces nutritivos.











