La conquista china del mercado automovilístico sigue avanzando mes a mes. Más de 30 marcas de origen chino y controladas por grupos del país asiático alcanzaron el 14,27% de las ventas de turismos en España en julio. Sin embargo, pese al auge de los vehículos chinos, algunas marcas sufren caídas en sus ventas o registran unos volúmenes testimoniales.

El dato refleja la dimensión que ha adquirido la ofensiva asiática sobre el mercado europeo. Entre enero y julio se matricularon 107.008 vehículos de marcas controladas por grupos chinos sobre un total de 749.656 turismos vendidos en España. Sin embargo, tras esa cifra récord se esconde una realidad mucho más desigual: mientras un reducido grupo de fabricantes concentra prácticamente todo el crecimiento, una larga lista de enseñas apenas consigue hacerse un hueco o incluso pierde terreno.

La expansión continúa a un ritmo sin precedentes. En apenas dos años han desembarcado en España más de una treintena de marcas vinculadas a fabricantes chinos, respaldadas por gigantes industriales como SAIC, BYD, Chery, Geely, Changan, Dongfeng, BAIC o Great Wall Motor. A ellas se suman marcas históricas europeas que hoy están bajo control de grupos chinos, especialmente del conglomerado Geely, como Volvo, Polestar, Lotus, Lynk & Co y Smart.