0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn esa tierra de nadie que dejó frente a la urbanización Bahía de los Pinos el proyecto frustrado de puerto deportivo 'Puerto Amor', los cientos de alicantinos y turistas que acuden estos días a comprobar cómo ha quedado la reforma del paseo litoral de La Almadraba han encontrado la solución a los problemas de aparcamiento habituales en la zona cuando el turismo estival multiplica su población. El problema es que está prohibido y resulta una molestia y un peligro para los peatones que acostumbran a pasear y hacer deporte por la zona, con frecuencia acompañados de sus perros.Una señal de prohibido el paso lo dice bien claro en el único acceso rodado posible: solo vehículos de servicio. El Ayuntamiento instaló dos vallas metálicas azules para evitar tentaciones, pero al no estar ancladas resulta muy fácil retirarlas. En el primer fin de semana de agosto, el tránsito nocturno de automóviles era constante, y un cómputo aproximado cifraba en más de 60 los coches que en la oscuridad total -la zona carece de iluminación artificial- buscaban acomodo lo más cerca posible del agua antes de la medianoche.Una señal de prohibido el paso lo dice bien claro en el único acceso rodado posible: solo vehículos de servicio EBNo es una novedad que grupos de familias y amigos acampen en la zona, organicen cenas, incluso fiestas con música que comparten generosamente, montando carpas con sus mesas, sillas y abundante avituallamiento. Ocurre en alguna medida casi todo el año, pero especialmente en las calurosas noches de verano. Podríamos decir que La Almadraba y su entorno, que ofrece una bella panorámica de la bahía y el skyline de Alicante, era uno de los secretos mejor guardados de la ciudad, puesto que su falta de ordenación y el descuido institucional de varias décadas la dejaba fuera de las guías y el catálogo oficial de lugares a visitar.Pero el secreto ya no es tal. La reforma de un paseo litoral tan destrozado que era un peligro caminar por él de noche ha sido ampliamente publicitada por el Ayuntamiento, que ha instalado una larga pasarela de madera desde el Club Náutico Costa Blanca, ha urbanizado el entorno, ha instalado juegos infantiles, ha acotado un pequeño yacimiento arqueológico y ha edificado un retén de Policía Local y Casa de Socorro. Pese a que la propaganda institucional habla de la creación de un “nuevo pulmón verde de 25.000 metros cuadrados”, hay que aclarar que, en todo caso, se trata de un bello “ajardinamiento”, porque el arbolado -el “pulmón verde”- ya existía.Está prohibido el paso de vehículos y resulta una molestia y un peligro para los peatones que acostumbran a pasearEl skyline de Alicante puede verse desde uno de los nuevos miradores de La Almadraba EBLa indudable mejora del entorno tiene, sin embargo, un precio que los bañistas deploran: el arenal de la playa, que nunca ha sido el más fino, después de las obras ha quedado convertido en un oscuro barrizal intransitable, que resulta incómodo para caminar y hace imposible tumbarse a tomar el sol. Este problema, como el desordenado tránsito de vehículos y el bullicio nocturno que también deploran los vecinos, precisarían de una actuación municipal, a juicio de los usuarios de la zona. La falta de negocios de hostelería -había un chiringuito antes de la reforma- es otra de las quejas de quienes visitan el entorno. En realidad, el pícnic o botellón (según el grado de civilización de quien lo practique) siempre ha sido práctica habitual, aunque la masificación que empieza a producirse está convirtiendo lo que eran modestas cenas frías en festines de mesa y mantel al son de músicas variadas que se imponen sobre el silencio marítimo que añoran los habituales del lugar.El uso impropio de la explanada de Bahía de los Pinos por cientos de vehículos choca con la voluntad del Ayuntamiento, que ha peatonalizado las calles adyacentesLo cierto es que la restauración paisajística y renaturalización del entorno ha generado un espacio más atractivo con nueva vegetación y conservación de la ya existente, modificando la topografía con recorridos peatonales más accesibles y una conexión con el club náutico gracias a una nueva pasarela de madera que conecta el espacio con el puerto deportivo.Las obras de reurbanización realizadas tienen otros aspectos positivos, como la construcción de un aljibe de 786 m³ con la función de retención de las lluvias y su posterior vertido a la red, así como un canal abierto que permite minimizar los arrastres a la playa y un canal filtrante para almacenamiento y laminación de las escorrentías con una canalización secundaria oculta.Se ha modificado la topografía con recorridos peatonales más accesibles y una conexión con el club náutico gracias a una nueva pasarela de madera EBPero el uso impropio de la explanada de Bahía de los Pinos por cientos de vehículos choca además con la voluntad del Ayuntamiento al reformar la zona. En la presentación del proyecto se explicó que se peatonalizaban las calles adyacentes, Corbeta y Almadraba, ”para potenciar el carácter de parque situado junto al mar y mantener su esencia de espacio natural”, aunque dotado con mobiliario urbano.