La presi�n fiscal da lugar a una campa�a con car�cter retroactivo y a controles m�s estrictos sobre los futuros flujos de capital hacia para�sos fiscales.China ha emprendido una b�squeda global de cientos de miles de millones de d�lares en impuestos impagados que se remontan a d�cadas atr�s, mientras trata de subsanar un creciente d�ficit fiscal centr�ndose en los ultrarricos.Las autoridades de Pek�n han intensificado el escrutinio de las ganancias de capital e inversiones en el extranjero, remont�ndose en algunos casos hasta el a�o 2000, en una campa�a que coincide con los esfuerzos de Pek�n por ampliar significativamente el control sobre los flujos de capital que salen del pa�s.Seg�n funcionarios extranjeros, banqueros chinos y gestores de family office, se han dado instrucciones a los bancos y otras entidades financieras chinas para que revisen las inversiones en el extranjero de los chinos adinerados y verifiquen si los ingresos han sido declarados a las autoridades fiscales de Pek�n.Estos esfuerzos, que forman parte de un conjunto de reformas fiscales dirigidas a las grandes fortunas del pa�s —incluidos los fideicomisos offshore—, se centran en las ganancias obtenidas por la compra de bienes ra�ces, acciones, metales preciosos y criptomonedas, entre otros activos.El car�cter retroactivo de la campa�a —con revisiones que en algunos casos se remontan a m�s de 25 a�os— ha sido confirmado por numerosos funcionarios, banqueros y asesores.En los �ltimos meses, los bancos chinos se han coordinado cada vez m�s con las autoridades fiscales para congelar las cuentas de los depositantes adinerados hasta que los funcionarios se cercioren de que se han pagado los impuestos sobre las ganancias de capital procedentes de activos, cuentas y fideicomisos en el extranjero, seg�n explica un banquero del sur de China."Lo habitual es que estas personas adineradas paguen inmediatamente las multas y los impuestos en efectivo para reactivar sus cuentas", se�ala el banquero.Los plazos aplicados a esta persecuci�n fiscal parecen variar considerablemente. En uno de los casos, el director de un family office con sede en Shenzhen afirma que a sus clientes se les exigi� el pago de impuestos sobre las plusval�as de activos en el extranjero correspondientes al periodo 2017-2022. No se dio ninguna explicaci�n sobre el enfoque en ese periodo.La motivaci�n de esta nueva campa�a es "claramente fiscal", sostiene Victor Shih, profesor de econom�a pol�tica china en la Universidad de California en San Diego.Los ingresos presupuestarios de China, que dependen en gran medida de los impuestos, se han estancado pr�cticamente desde la pandemia, con una ca�da del 1,7% hasta los 21,6 billones de yuanes (2,7 billones de euros) en 2025. Los ingresos totales del Gobierno procedentes de la venta de terrenos, que antes constitu�an una fuente de ingresos fundamental para el Estado, se desplomaron desde un m�ximo de 8,7 billones de yuanes en 2021 a 4,15 billones tras el colapso del mercado inmobiliario.El mes pasado, China tambi�n introdujo estrictas normas fiscales para los activos transferidos a fideicomisos en el exterior, cerrando una laguna legal utilizada durante mucho tiempo por las personas adineradas para ocultar activos en el extranjero, seg�n un comunicado conjunto del Ministerio de Finanzas y la Oficina Nacional de Impuestos de China.En virtud de las nuevas normas, los ingresos generados por los fideicomisos en el extranjero estar�n sujetos a un impuesto del 20% en varias etapas.Un banquero afincado en Singapur, que gestiona activos en el extranjero para chinos adinerados, afirma que el impuesto a los fideicomisos extraterritoriales ha "conmocionado" a sus clientes."Hay personas que constituyen fideicomisos para activos de dominio p�blico, como acciones de empresas cotizadas. En la �poca en que las OPV eran muy comunes, contar con una estructura de fideicomiso adecuada proporcionaba una ventaja fiscal. Esta nueva normativa ha acabado con esa ventaja", sostiene el banquero.Si bien algunas estructuras extraterritoriales complejas podr�an quedar exentas de las nuevas normas, se prev� que muchos titulares de fideicomisos se enfrenten a obligaciones fiscales puntuales, y es probable que algunos vendan activos para cubrir los pagos, seg�n los expertos.Los medios chinos informaron el mi�rcoles de que las autoridades parec�an haber comenzado a aplicar un impuesto del 20% sobre los dividendos y los intereses obtenidos de p�lizas offshore. Las acciones del grupo asegurador Prudential, centrado en Asia, se desplomaron un 13% en Londres tras la publicaci�n del informe, mientras que las de HSBC cayeron m�s de un 6%.Sumadas a una serie de reformas fiscales, las nuevas pol�ticas armonizar�n el sistema tributario chino con el estadounidense, donde los contribuyentes estadounidenses generalmente tributan sobre sus ingresos mundiales."Los reguladores han reforzado ininterrumpidamente la aplicaci�n de la normativa sobre flujos de capital transfronterizos, declaraciones de ingresos en el extranjero y divisas, limitando as� la posibilidad de que los chinos adinerados transfieran activos al extranjero o estructuren sus asuntos fiscales mediante veh�culos offshore", explica Ye Yongqing, abogado fiscalista de Shangh�i y socio de Anli Partners.Ye a�ade que Pek�n est� adoptando un "enfoque igualmente restrictivo hacia los fideicomisos en el extranjero que el establecido por el c�digo tributario estadounidense, rechazando categ�ricamente su uso por parte de los residentes fiscales para aplazar o eliminar obligaciones tributarias".Y hay indicios de que la mayor rigurosidad en la recaudaci�n de impuestos de los ciudadanos adinerados de China ha dado sus frutos en los �ltimos a�os. Los ingresos procedentes del impuesto sobre la renta de las personas f�sicas aumentaron un 11,5% en 2025, impulsados por campa�as anteriores, entre ellas la tributaci�n sobre la negociaci�n de acciones en Hong Kong. Seg�n datos oficiales, este incremento supera con creces el crecimiento general de la recaudaci�n fiscal, que fue del 0,8 %.La responsable de una firma de inmigraci�n con oficinas en China y Nueva York afirma que las autoridades est�n centrando su atenci�n en los ciudadanos chinos adinerados que negocian acciones estadounidenses a trav�s de Hong Kong u otros canales en el extranjero.Prev� que el escrutinio se centre en personas con importantes activos financieros en cuentas bancarias en el extranjero, especialmente en Hong Kong, y eventualmente en otras formas de riqueza en el exterior, incluyendo propiedades.A la presi�n sobre los chinos adinerados residentes en el extranjero se suma la confusi�n sobre la definici�n de residencia fiscal de Pek�n. Las personas que pasan menos de 183 d�as al a�o en China a�n pueden ser consideradas residentes fiscales chinas, independientemente del pasaporte extranjero o el estatus migratorio que posean, a menos que renuncien formalmente a la nacionalidad china y dejen de vivir en China la mayor parte del a�o.David Lesperance, un abogado afincado en Asia entre cuyos clientes figuran familias adineradas de Hong Kong y China, cree que la IA ha permitido a los funcionarios chinos realizar an�lisis forenses de registros de inversi�n a un ritmo mucho m�s r�pido y a un menor coste que antes.Lesperance a�ade que, ante el aumento de la presi�n este a�o, al menos seis de sus clientes chinos de alt�simo patrimonio neto han decidido "dar el paso" para poner en marcha sus planes de abandonar la segunda mayor econom�a del mundo.La administraci�n tributaria estatal no respondi� a la solicitud de declaraciones.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. 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