La cuarta paredCeuta ha devuelto al primer plano la combinaci�n de tragedia humana y conmoci�n pol�tica de 2015 Aylan, ahogado en una playa del sur de Turqu�a en 2015.AfpActualizado Martes,
agosto
23:05Audio generado con IA�Qu� consecuencias pol�ticas tendr� a medio plazo la crisis de Ceuta? Hace 11 a�os, la crisis de los refugiados transform� la pol�tica europea. En agosto de 2015, 71 refugiados murieron asfixiados en un cami�n frigor�fico en Austria. Pero la imagen que se clav� en la retina del mundo fue la del cuerpo del ni�o Aylan Kurdi tendido en una playa turca. Durante unas semanas, Europa pareci� mirar de frente el sufrimiento que llamaba a su puerta. La conmoci�n, sin embargo, dur� menos que el miedo. Un a�o despu�s lleg� la respuesta de la UE: pagar 6.000 millones de euros a Turqu�a para frenar la inmigraci�n irregular. Europa consolidaba as� un modelo de externalizaci�n de fronteras que Giorgia Meloni ha reivindicado estos d�as.Numerosos estudios permiten identificar tres grandes consecuencias de aquella crisis. La primera fue el avance de la derecha radical. All� donde la llegada de refugiados se vivi� como una irrupci�n repentina, los partidos antiinmigraci�n obtuvieron r�ditos electorales. Ocurri� en pa�ses tan distintos como Grecia, Austria, Pa�ses Bajos, Italia y Alemania.La segunda fue la polarizaci�n. En Europa occidental, la crisis no desplaz� a toda la sociedad en una misma direcci�n: endureci� las actitudes de la derecha y suaviz� las de la izquierda. La inmigraci�n dej� as� de ser un debate sectorial para convertirse en una de las grandes fracturas de la pol�tica europea.Pero aquella crisis no provoc� �nicamente rechazo. El tr�nsito fugaz y masivo de refugiados favoreci� a la derecha radical, mientras que el contacto prolongado con quienes se asentaron tuvo el efecto contrario. El miedo creci� donde los refugiados fueron una multitud sin rostro; all� donde tuvieron nombre, historia y vecinos creci� la solidaridad.Desde entonces, Europa ha girado a la derecha y ha endurecido su pol�tica migratoria. La respuesta casi un�nime de los gobiernos europeos ante las llegadas masivas a Ceuta lo confirma; tambi�n la soledad del Gobierno espa�ol, sin apoyo siquiera entre los pocos ejecutivos socialdem�cratas del continente.Ceuta ha devuelto al primer plano aquella combinaci�n de tragedia humana -con casi cien muertos- y conmoci�n pol�tica. Esta vez, las im�genes no llegan de las lejanas Lesbos o Lampedusa, sino de la playa del Tarajal. Pero la opini�n p�blica probablemente recorra el mismo camino: m�s voto a la derecha y mayor polarizaci�n. La fractura que atraves� Europa en 2015 sigue abierta y amenaza con ahondarse en Espa�a.













