Han pasado casi cinco años desde que 12.000 personas migrantes, muchas de ellas menores, entraran a Ceuta en medio de la crisis diplomática entre España y Marruecos por la acogida en un hospital de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario.PublicidadUn episodio de guerra híbrida que se ha repetido la semana pasada con la llegada de 50.000 ciudadanos marroquíes al Tarajal en solo dos días. Se trata de dos tragedias humanitarias que tienen una lectura política más que migratoria y ciertas similitudes, pero varias diferencias.Solo ciudadanos marroquíesLa fotografía de la voluntaria de Cruz Roja Luna abrazando a Abdou, un migrante senegalés con lágrimas en los ojos porque acababa de llegar exhausto a la playa del Tarajal y su hermano no se movía, dio la vuelta al mundo en 2021.El joven llevaba cinco años sufriendo racismo en Marruecos. Cuando se enteró de que no había control en la frontera, viajó desde Casablanca a Castillejos y consiguió pasar por el espigón a nado. Finalmente, fue devuelto, pero consiguió llegar a Lanzarote en una embarcación precaria en 2024, un año más tarde falleció en Málaga.Sin embargo, en la actual crisis humanitaria no han entrado personas subsaharianas debido a que la Unión Europea paga a otros países más al sur de África, como Marruecos, Mauritania o Senegal, para externalizar sus fronteras y que impidan los flujos migratorios irregulares.PublicidadDesde 2018 Marruecos ha deportado a miles de ciudadanos subsaharianos sin papeles a sus países de origen, tras acuerdos con las embajadas africanas. Igualmente, ha vaciado las ciudades norteñas gracias a los 200 millones de euros que recibe de la Unión Europea.Hasta la covid-19, Rabat expulsaba en autobuses a las migrantes desde las ciudades del norte cercanas a los pasos fronterizos hasta Tiznit, a 872 kilómetros de Tánger, donde los dejaba tirados a las puertas del desierto sin nada.De tal manera que en 2026 los 50.000 ciudadanos que cruzaron a Ceuta son también en su mayoría jóvenes, pero marroquíes.Modo de organizaciónHace cinco años, la Dirección de Vigilancia del Territorio (DST) utilizó a sus agentes infiltrados dentro de las redes de migración para alertar de que resultaría sencillo salir a España durante la fiesta del fin del Ramadán.PublicidadJugaron un papel primordial los mkadam, funcionarios que mantiene el régimen marroquí para controlar los barrios. Son vecinos que vigilan a la comunidad y pasan información sobre cualquier movimiento que consideren de interés para las autoridades. Estas figuras, que conocen al dedillo las vidas de la población, difundieron bulos entre las personas más vulnerables.Del otro lado de la frontera, el grupo de confidentes que aporta información habitualmente a Rabat sobre migración irregular, narcotráfico y terrorismo, indicaron las coordenadas de las zonas por dónde acceder a España.Sin embargo, en esta ocasión, se difundieron mensajes en las redes sociales, donde desde hace meses existen grupos organizados de jóvenes marroquíes para buscar la manera de salir del país. De tal manera que fue suficiente hacer correr información sobre la posibilidad de quedarse en España si se entra por mar debido a la Sentencia del Tribunal del 8 de julio, así como que el día 30 por la noche iban a relajar las fronteras.A partir de ahí comenzaron a llegar ciudadanos no solo de la región sino de ciudades del centro del país, situadas a más de 400 kilómetros.Resistencia y crisis diplomáticaEl desenlace en 2021 fue una crisis diplomática bilateral que se prolongó casi un año hasta que el presidente Pedro Sánchez escribió una carta al rey Mohamed VI posicionándose a favor del plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental. De hecho, este era el objetivo, y la hospitalidad con Brahim Ghali una excusa.Mientras que hace cinco años mostró resistencia, en esta ocasión, el Gobierno español cedió a la tesis de que detrás están las mafias de trata de personas y exculpó a Marruecos, a quien no citó en ningún momento durante las horas de estancia en Ceuta, y a pesar de los testimonios de los jóvenes, que reconocen que no han pagado.Actuación de Marruecos y factor sorpresa"Hay actos que tienen consecuencias y se tienen que asumir", amenazó la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, el 18 de mayo de 2021, cuando el presidente Pedro Sánchez visitaba la ciudad.A diferencia de la escenificación de 2021 con mensajes duros y directos de la embajadora y del ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, ahora Rabat ha mantenido silencio y ha obrado desde la sombra.PublicidadRealmente, en 2021 el Gobierno español no esperaba esa desmedida reacción de Rabat. Sin embargo, en esta ocasión, desde mediados del mes de julio, estaba advertido por diferentes canales, entre ellos el Centro Nacional de Inteligencia español (CNI), de que podía darse este escenario. Desde el Gobierno han negado este lunes que hubiese informes del CNI alertando de la magnitud de la crisis.Entrada también en MelillaHace cinco años, Marruecos también intentó animar a los jóvenes de la región de Nador para protagonizar una entrada masiva en Melilla, pero fracasó. Funcionarios locales y policías contactaron con ciudadanos en las localidades que van desde Beni Ensar hasta Nador. Sin embargo, en esa región militarizada desde la época del rey Hassan II, los rifeños son más reacios a colaborar con las fuerzas de seguridad.La semana pasada, tras la entrada masiva a Ceuta, 357 agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional participaron en el operativo, además de efectivos de la Policía Local. A pesar de cerrar las fronteras, 130 personas accedieron a Melilla, entre ellos, 84 menores que han quedado en dependencias locales.PublicidadNúmero de víctimasEste episodio ha sido fatídico con 79 fallecidos del lado español y 11 víctimas mortales en el lado de la frontera marroquí. Es decir, un total de 83 muertos, lo que la convierte en la mayor tragedia en nuestras fronteras.Mientras que en 2021 las autoridades confirmaron el fallecimiento de solo dos personas ahogadas mientras intentaban entrar a Ceuta. No obstante, en los meses posteriores aparecieron cuerpos en las costas ceutíes de migrantes que habían intentado entrar a la ciudad esos dos días de mayo. De hecho, el año terminó con 23 migrantes fallecidos en las playas ceutíes, cuando en la primera parte del año, antes de la crisis, solo habían muerto seis personas.Devolución de menoresDe las 12.000 personas que entraron en mayo de 2021, sumando las devoluciones inmediatas y los regresos voluntarios, 9.000 personas retornaron en las dos semanas siguientes.En agosto de ese año, las autoridades de ambos países acordaron devolver a menores amparándose en un acuerdo bilateral de 2007, sin estudiar cada caso de manera individual ni valorar el interés prioritario de cada menor.Por ello un juzgado de Ceuta suspendió cautelarmente las repatriaciones pocos días después. Y finalmente el Tribunal Supremo confirmó que aquellas devoluciones fueron ilegales porque se realizaron sin los expedientes individualizados exigidos por la Ley de Extranjería y supusieron una expulsión colectiva prohibida por el Convenio Europeo de Derechos Humanos.PublicidadActualmente, se les identifica, se comprueba la edad y si viajan sin un adulto responsable pasan a quedar bajo la tutela de la ciudad autónoma. No se hacen devoluciones colectivas, sino que se tramita cada caso de forma individual.De esta manera, permanecen acogidos en Ceuta en instalaciones provisionales, y se prevé el traslado de una parte a la península por el mecanismo de distribución de comunidades autónomas.Reacción de la Unión EuropeaBien distinta ha sido la reacción de la Unión Europea ante las dos crisis migratorias de Ceuta. En 2021, Europa respaldó a España tanto política como institucionalmente. No solo la consideró una crisis migratoria sino una crisis diplomática provocada por Marruecos.Incluso, advirtió a Rabat y condenó el uso de la migración como herramienta de presión política en una resolución aprobada en el Parlamento Europeo el 10 de junio. La frase “España no está sola” de Josep Borrell causó malestar en el país vecino.La respuesta no se hizo esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí calificó la resolución de "inaceptable" y "basada en informaciones falsas", acusando al Parlamento Europeo de instrumentalización política.PublicidadFrente a aquel mensaje de apoyo unánime de los Estados miembros de la Unión Europea, en la actualidad hay un contraste con la respuesta dentro de la UE, donde países como Italia o Finlandia pusieron el foco los controles Schengen y en la aplicación del nuevo Pacto Europeo de Migración.
Ceuta, cinco años después: en qué se diferencia la actual tragedia humanitaria respecto a la de 2021
Cinco años después, la ciudad autónoma vuelve a afrontar una llegada masiva desde Marruecos, aunque con un perfil, una respuesta de Rabat y un contexto diplomático muy diferentes....











