Fermín Cabanillas | Guillena (Sevilla) (EFE).- Galápagos, caimanes, serpientes o tarántulas son, aunque parezca mentira, los animales elegidos por muchas personas en sus casas y que, por distintas razones, se terminan convirtiendo en un problema, lo que hace que los que en su día eran juguetes vivos acaben, en el mejor de los casos, abandonados a su suerte.

No solo es que los animales crezcan y empiecen a ser un estorbo, sino que cada día llegan ejemplares a cuál más exótico al zoológico Mundo Park de Guillena (Sevilla), donde comienzan a estar desbordados ante las incautaciones de animales exóticos a narcotraficantes que van directamente de los patrulleros de la Guardia Civil o la Policía Nacional a las manos del personal del parque.

Muchos de estos animales no tienen tanta suerte y acaban muertos tras ser abandonados en contenedores o carreteras pero, para darles una nueva oportunidad, en estas instalaciones de Guillena, a 25 kilómetros al norte de Sevilla, se ha adaptado todo para que se encuentren como en casa (o mejor) cuando terminan llegando por distintas vías.

Unos 400 ejemplares de galápagos americanos viven en el zoológico MundoPark de Guillena (Sevilla). EFE/ Fermín Cabanillas