EditorialMarlaska y Robles se enzarzan en un enfrentamiento que pone el foco sobre el CNI y agrava el descr�dito del EjecutivoEl ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, en el Ministerio del Interior.EFEActualizado Martes,
agosto
23:05Audio generado con IALejos de realizar un ejercicio de transparencia y ofrecer explicaciones detalladas sobre la avalancha de inmigrantes irregulares en Ceuta, el Gobierno sigue inmerso en un choque entre ministerios impropio de la reacci�n de Estado que se espera trat�ndose de una crisis de seguridad de esta envergadura. No es aceptable que, en medio de unos hechos que han puesto a Espa�a en el foco internacional por la desprotecci�n de una de las fronteras m�s sensibles del sur de Europa, el Ejecutivo contin�e enzarzado en un cruce de acusaciones que lo �nico que hace es contribuir al deterioro de la imagen exterior de nuestro pa�s. La pugna entre ministerios no exime al Gobierno de su obligaci�n de rendir cuentas por la grav�sima secuencia de errores que, por omisi�n, precipit� una oleada que el ministro del Interior ya ha situado en 72.000 inmigrantes, una cifra superior a la ofrecida hasta ahora.Desde la entrada masiva, el Gobierno ha eludido su propia responsabilidad. No s�lo por el incumplimiento de la legislaci�n en materia de seguridad ciudadana y de Extranjer�a, sino por el empe�o primero en se�alar a las mafias, despu�s al Tribunal Supremo y, finalmente, a Europa. En este contexto se inserta el enfrentamiento entre Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles. El titular del Interior, en respuesta a lo que hab�a expresado el d�a anterior su hom�loga de Defensa, insisti� ayer en que no hubo ning�n �informe, aviso, ni comunicaci�n� del CNI sobre �nada parecido� no ya a una llegada como la que tuvo lugar, sino a �nada parecido� a lo que ocurri� en 2021, cuando 10.000 personas entraron en la ciudad aut�noma en cuesti�n de horas. Lo cierto es que Interior no s�lo se retras� en la instalaci�n del muro flotante, sino que recibi� informes de un cruce masivo. En todo caso, la gravedad de esta crisis exige investigar si las m�s altas instancias del Estado no tuvieron constancia de un movimiento de esta magnitud. Lo que no es admisible es que Marlaska afirme que �hay muchas cosas que ocurren y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad�. Hacerse cargo de la gesti�n institucional es un imperativo elemental de la �tica p�blica..Pese a que miles de los inmigrantes que cruzaron a Ceuta de forma irregular a�n permanecen en esta ciudad, la devoluci�n de la gran mayor�a ha permitido rebajar la tensi�n en el seno comunitario, aunque persiste la preocupaci�n en el grupo de 22 pa�ses encabezados por Italia por la gesti�n migratoria en nuestro pa�s. Los ministros de Interior de la UE coincidieron ayer en la necesidad de reforzar las fronteras exteriores y la capacidad de anticipaci�n. Marlaska, quien neg� que la zona Schengen se viera comprometida, lleg� a ensalzar el �importante rol� que ha tenido Rabat. Es una posici�n asombrosa teniendo en cuenta la desidia de los gendarmes marroqu�es ante la avalancha.M�s all� de las servidumbres de Moncloa con el pa�s vecino, la ciudadan�a tiene derecho a conocer qui�n alent� y permiti�, por acci�n u omisi�n, lo que constituy� una violaci�n de la integridad territorial de Espa�a.












