Los decibelios entre los ministerios de Interior y Defensa no bajan. Este martes, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de la Unión Europea, Fernando Grande-Marlaska volvía negar que tuviera responsabilidad por la falta de anticipación del Gobierno a la crisis fronteriza y humanitaria en Ceuta. "No hubo ningún informe ni aviso de que nada parecido a lo acontecido pudiera pasar", ha insistido el responsable de Interior. Ni siquiera, ha apuntalado, algo similar a lo que ya ocurrió en 2021, "con la entrada irregular de hasta 10.000 personas". De haberlo sabido, ha indicado el ministro, se habría dado conocimiento "a las más altas instancias". "Con eso lo digo todo", ha zanjado la polémica, poniendo la pelota en el tejado de los servicios de inteligencia del CNI, dependiente de Defensa.PublicidadFuentes de Interior consultadas por Público ahondan en esa misma idea. No existe informe alguno del CNI, "no ya alertando de la entrada de decenas de miles de personas, ni siquiera que apuntase a esa idea". Lo único que habían detectado diversos servicios de inteligencia e información, completan estas fuentes, era el incremento de la presión migratoria por la llegada del verano y una "posible" influencia de la última sentencia del Tribunal Supremo sobre las conocidas como devoluciones en caliente. Un informe que dibujara "un ataque a la integridad territorial de España", explican desde el equipo de Marlaska, se habría comunicado por escrito y tendría que llevar la firma del ministro: "Quedaría algún rastro"."Interior desoyó". Es la fórmula que, desde el ministerio, se cansaron de leer en las primeras horas de la crisis. Una lectura que consideran "injusta" ante la ausencia de información de los servicios de inteligencia. De ahí que el ministro decidiera explicar el sábado, 48 horas después del estallido de la crisis, que se trataba de un fallo de detección, no de contención. "No, no hay ningún informe al respecto de que una situación como la acontecida el día 30 hubiera podido surgir", apuntaba ya, en rueda de prensa, a la inexistencia de avisos del CNI. "No puedo ser adivino", respondía, minutos después, a la posibilidad de que una crisis similar pudiera volver a repetirse.Según La Ser, voces del CNI estarían llevando la contraria al ministro. La cadena aseguró este lunes que los servicios de inteligencia enviaron "varios avisos" a Interior sobre el riesgo de una entrada masiva a través del espigón del Tarajal. Una entrada que no se habría producido, habrían sugerido estas fuentes, si la cartera de Marlaska "hubiese tomado medidas para evitarlo". En Interior niegan la mayor. Para empezar, contrargumentan, al ser un servicio dependiente de Defensa, el CNI está obligado a informar al equipo de Margarita Robles de cualquier información de esta magnitud. Y la ministra de Defensa tendría que haber elevado el asunto a Presidencia de Gobierno. "Algo que no ocurrió porque ese supuesto informe nunca existió", concluyen.Este periódico ha intentado recabar la versión oficial del departamento que dirige Margarita Robles, pero de momento no han querido aclarar si existió dicho informe del CNI y, en ese supuesto, si la ministra tendría que haberlo elevado a Pedro Sánchez.Publicidad"No voy a entrar a ninguna discusión que no favorece a nadie", quitaba peso la ministra, este lunes, a los reproches de Marlaska, pasando a reivindicar el "trabajo excepcional" que hacen los hombres y mujeres del CNI. Lo mismo, puntualizaba a renglón seguido, que los servicios de inteligencia que dependen directamente de Interior. "Mi reconocimiento y agradecimiento también al Cifas —el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas— y a los servicios de información de la Policía Nacional y la Guardia Civil", señalaba, de vuelta, hacia las competencias de Marlaska, sin confirmar o desmentir la existencia de informes del CNI anticipando la crisis en la frontera ceutí. Minutos después, la ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ofrecía una versión más próxima a la de Interior: "No hubo ningún informe que alentara de la magnitud de las cifras a las que se ha tenido que dar respuesta".La UE apoya finalmente a EspañaSi con algo han quedado satisfechos, este martes, en el Ministerio de Interior es con la respuesta de sus homólogos europeos. "Todos ellos", recalcaba Marlaska nada más salir de la reunión, han reconocido el "trabajo extraordinario" y la respuesta "inmediata y satisfactoria" de las autoridades españolas frente a la crisis. Así lo confirmaba, también en rueda de prensa, el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner. "El espacio Schengen no ha sido afectado", celebraba durante su comparecencia el mandatario europeo, rechazando que la regularización extraordinaria de migrantes del Gobierno de Pedro Sánchez haya provocado un efecto llamada y suponga, por tanto, una amenaza para la integridad europea.Así lo sugerían, el pasado sábado, 22 de los 27 países de la UE —todos a excepción de la propia España, Francia, Irlanda, Luxemburgo y Portugal— en una carta remitida a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen. Una misiva —impulsada por Italia y Dinamarca— en la que, para protegerse de futuros "cruces masivos descontrolados", los 22 proponían "reforzar o reintroducir controles temporales" en la Unión. En otras palabras, meterle tijera al espacio Schengen. Tras la reunión de este martes, poco queda de esas amenazas. Solo Italia ha introducido, en los últimos días, controles internos excepcionales para los viajeros que llegan de España. Una medida que Marlaska le ha pedido públicamente rectificar por "falta de necesidad y proporcionalidad".PublicidadY es que incluso el Gobierno danés, a través de las declaraciones de su ministro de Extranjería e Integración, Morten Bødskov, se ha mostrado "muy satisfecho" con la gestión española en Ceuta, exigiendo, eso sí, una "respuesta firme" de toda Europa a la presión migratoria sobre sus fronteras. Un punto en el que ha incidido también Brunner, para el que la posibilidad de evitar nuevas crisis pasa por aplicar "plenamente" tanto el Pacto de Migración y Asilo como el reglamento europeo de retornos. Dos tareas pendientes a las que suma el refuerzo de la cooperación con los países de origen y tránsito, el despliegue de sistemas de alerta temprana frente a campañas de desinformación y la lucha contra las mafias y las redes de tráfico de personas migrantes.
La crisis de Ceuta se apaga en Europa pero deja en el Gobierno una herida interna por el papel del CNI
Fuentes de Interior reiteran a Público que no hubo informes "ni que apuntasen a la idea" de que 72.000 personas podían cruzar, de golpe, la frontera que separa Ceuta y Marruecos....










