El Falcon 9 de SpaceX impactará la Luna a 8.700 kilómetros por hora, creando un cráter que ayudará a calibrar modelos sobre choques lunares
(Imagen Ilustrativa Infobae)La madrugada del miércoles 5 de agosto quedará marcada en las páginas de la exploración espacial: una parte de un cohete Falcon 9 de SpaceX impactará en la superficie de la Luna a 8.700 kilómetros por hora. Los especialistas estiman que el choque ocurrirá a las 06:35 UTC (03:35 hora argentina, 1.35 hora de Colombia y Perú, y 00.35 de México), cerca del cráter Einstein, en la zona iluminada por el Sol de la Luna. Este experimento, que no implica peligro para la Tierra ni para las misiones lunares activas, representa una oportunidad inédita para la ciencia y para el debate sobre la responsabilidad internacional en el entorno lunar. Los expertos alrededor del mundo anuncian que el evento ofrece a la comunidad científica la posibilidad de observar en tiempo real cómo un objeto artificial impacta en el satélite y de revisar la manera en que se administra el espacio más allá de nuestro planeta.PUBLICIDADUna infografía explica el impacto de un cohete Falcon 9 de SpaceX en la Luna, detallando la velocidad, la formación de cráteres y los dilemas regulatorios. (Imagen Ilustrativa Infobae)El Falcon 9, lanzado el 15 de enero de 2025, llevó a bordo el módulo lunar Blue Ghost de Firefly Aerospace (Texas) y Resilience de Ispace (Tokio). Blue Ghost logró un alunizaje exitoso en marzo de 2025, mientras que Resilience no aterrizó de forma segura. Una vez cumplida su misión, la etapa superior del cohete —de unos 4.000 kilogramos— quedó sin combustible, atrapada en una órbita inestable que finalmente fue modificada por la actividad solar y las fuerzas gravitacionales, colocándola en ruta de colisión hacia la Luna.Según explicó Julianna Scheiman, directora de Programas de Ciencia de la NASA y Dragon en SpaceX: “Hicimos eso aquí para la segunda etapa de las misiones de Ispace y Blue Ghost, y lo que ha ocurrido es que, esencialmente, una mezcla de actividad solar y fuerzas gravitacionales la han puesto en una trayectoria hacia la Luna”.PUBLICIDADA diferencia de las misiones a órbita baja, donde las etapas superiores se queman en la atmósfera, en trayectorias de alta energía —como en este caso— no siempre es posible evitar el abandono del hardware en el espacio. La etapa superior del Falcon 9 quedó en órbita inestable tras lanzar módulos Blue Ghost y Resilience en 2025, sin combustible para regresar












