El impacto de un cohete Falcon 9 de SpaceX en la Luna permitirá estudiar en tiempo real la formación de cráteres y la dispersión del polvo lunar. (Imagen Ilustrativa Infobae)La madrugada del 5 de agosto de 2026 quedará marcada en los registros de la exploración espacial como una fecha inédita. Es que una parte de un cohete Falcon 9 de SpaceX, lanzado en enero de 2025, impactará deliberadamente contra la Luna a una velocidad que ronda los 8.700 kilómetros por hora. El evento, aunque no representa peligro alguno para la Tierra ni para las misiones actuales, ofrece una oportunidad científica única para observar en tiempo real cómo un objeto artificial impacta en el satélite y para repensar la protección y la administración del entorno lunar en la nueva era de la exploración internacional y comercial.PUBLICIDADEl cohete, que cumplió su misión de enviar dos módulos de aterrizaje lunares comerciales en 2025 y carece de combustible para regresar o escapar al espacio profundo, quedó a la deriva en una órbita inestable hasta que la gravedad lo puso en rumbo de colisión lunar. Científicos y astrónomos coordinan observaciones del evento que servirá para ajustar modelos sobre impactos y mejorar el monitoreo lunar. (AP Foto/John Raoux, Archivo)El evento despertó el interés de la comunidad científica global, con astrónomos profesionales y amateurs planificando campañas de observación para captar el destello del choque, la pluma de polvo y el cráter resultante, así como para ajustar los modelos que describen el comportamiento del regolito y la formación de cráteres en la superficie lunar. PUBLICIDADAdemás, un estudio disponible en la revista científica arXiv detalla los preparativos y la relevancia de estudiar el suceso. El documento señala que, debido a la ubicación y la hora del impacto (06:35 UTC, 03:35 hora argentina, 01.35 de Colombia y Perú y 00.35 de México), las mejores condiciones de oscuridad se darán en América del Sur y en latitudes medias de América del Norte.Para los astrónomos, el impacto del Falcon 9 representa una suerte de experimento controlado. A diferencia de los impactos naturales de meteoritos, que tienen variables poco conocidas, en este caso los científicos cuentan con información precisa sobre el peso, la velocidad y el ángulo del objeto que chocará contra la Luna. Esto permitirá calibrar y mejorar los modelos informáticos que predicen el brillo de los destellos, la dinámica de dispersión del polvo lunar y la creación de cráteres.PUBLICIDADLas simulaciones prevén que el cohete excavará un cráter de entre 20 y 30 metros de diámetro y alrededor de cinco metros de profundidad, acompañado de una pluma de regolito que se elevará varios kilómetros sobre la superficie. El material expulsado multiplicará por 150 o 200 veces la masa del propio Falcon 9 y, aunque la mitad caerá de nuevo en menos de cinco segundos, algunos fragmentos ligeros podrían permanecer en suspensión durante minutos. La Luna en fase de cuarto creciente muestra su superficie llena de cráteres, mares y destellos de luz plateados contra el fondo oscuro del espacio. (Imagen Ilustrativa Infobae)El destello del impacto podría ser demasiado tenue para la observación a simple vista, pero la columna de polvo será visible durante decenas de minutos con telescopios adecuados.PUBLICIDADEl equipo responsable de la campaña científica recomienda la observación desde Sudamérica y latitudes medias de América del Norte, donde la oscuridad será más favorable. Además, la NASA y el orbitador lunar Danuri de Corea del Sur tomarán imágenes de la zona antes y después del evento para analizar el cráter y la zona de depósito de material eyectado. La experiencia servirá para entender mejor cómo se forman los cráteres y cómo se propagan las ondas sísmicas en la Luna.La importancia de este impacto radica en que, gracias a los datos exactos del objeto, los científicos podrán comparar los resultados observados con los cálculos previos y ajustar los modelos empleados para estudiar tanto impactos naturales como artificiales. PUBLICIDADLa experiencia también permitirá investigar la presencia de elementos específicos, como sodio o litio, liberados durante el choque, y servirá para perfeccionar las herramientas de monitoreo y observación, en un contexto en el que la exploración lunar y la gestión responsable del espacio adquieren cada vez mayor relevancia.El evento pone en evidencia la falta de normas internacionales para regular la protección ambiental y patrimonial del entorno lunar
Un cohete de SpaceX impactará contra la Luna: cuándo ocurrirá y qué analizarán los científicos
El choque controlado de una parte de un Falcon 9 abandonado servirá para estudiar la formación de cráteres. Qué otros datos observarán los expertos













