Las preferencias sobre la atención médica cambian en función de la edad, el sexo y el nivel educativo, según un estudio de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), publicado en la revista científica PLOS ONE tras analizar los datos de 6.098 personas de 50 años o más.Los investigadores observaron que las mujeres eran más propensas a priorizar la calidad de vida sobre la longevidad, mostraban mayor aversión al riesgo y menos disposición a aceptar tratamientos experimentales. Además, tendían en menor medida que los hombres a dejar las decisiones sobre su tratamiento en manos de los médicos.En cambio, los hombres mostraban una mayor tendencia a delegar la toma de decisiones en los profesionales sanitarios y eran menos proclives a anteponer la calidad de vida a vivir más tiempo, según explica el autor principal del estudio, Nicholas Steel.Respuestas en función de la edadLa edad también marcó diferencias. Las personas de 75 años o más eran más reacias a asumir riesgos y a probar tratamientos experimentales que los participantes de entre 50 y 64 años. También concedían más importancia al buen funcionamiento del cuerpo que a la apariencia física y eran más propensas a dejar las decisiones médicas en manos de su médico.El estudio también encontró que las personas con menor nivel educativo tendían con mayor frecuencia a delegar las decisiones sobre su tratamiento. Para Steel, este resultado "subraya la necesidad de explorar cómo podemos garantizar que la toma de decisiones compartida llegue a todos por igual".Pese a estas tendencias, los investigadores insisten en que no existe un perfil único de paciente. "Quizás el hallazgo más sorprendente fue la gran diversidad de opiniones", afirma Steel, quien recuerda que, aunque la edad, el sexo o la educación ofrecen pistas, "los deseos de cada paciente son únicos".Los autores reconocen que el trabajo presenta limitaciones, ya que se basa en preferencias hipotéticas y no en decisiones reales de pacientes. Aun así, consideran que estos resultados pueden ayudar a avanzar hacia una atención sanitaria más personalizada y adaptada a las preferencias de cada persona.