Raquel Serrano MadridActualizado Martes,

junio

16:59La forma en que mujeres y hombres envejecen o desarrollan enfermedades no es exactamente la misma, pero la comunidad cient�fica a�n no acaba de descifrar las razones biol�gicas que se esconden detr�s de estas diferencias. En Espa�a, ellas viven hasta los 86,3 y ellos hasta los 81,1, de media en ambos casos. Con el fin de comprender mejor esta diferencia, se estudian los cromosomas sexuales. Este nuevo enfoque se alza como una de las l�neas de investigaci�n m�s prometedoras para esclarecer estas desigualdades, seg�n se desprende de una investigaci�n internacional que acaba de publicar Nature. Dirigido por Jeannie Lee, investigadora del Mass General Brigham, en Boston, Estados Unidos, y Alejandro Vaquero, investigador del Instituto de Investigaci�n contra la Leucemia Josep Carreras, en Barcelona, el trabajo identifica a SIRT7, una prote�na implicada en la respuesta celular al estr�s y el envejecimiento, como una pieza clave para preservar la estabilidad y el correcto funcionamiento del cromosoma X. El hallazgo resulta especialmente relevante en las mujeres, que poseen dos cromosomas X, frente a los hombres, que solo tienen uno.Una prote�na, principal escudo protector de las mujeresDe esta forma podr�a sugerirse que la prote�na descrita �es el guardi�n de la salud de las mujeres? Vaquero lo matiza a este medio: "Es pronto para afirmarlo en esos t�rminos". El descubrimiento radica en que SIRT7 desempe�a un papel esencial en mantener el equilibrio funcional de los cromosomas X. En las mujeres, SIRT7 participa tanto en la regulaci�n del cromosoma X inactivo como en el mantenimiento de la actividad y estabilidad del cromosoma X activo. "En nuestros modelos experimentales, la ausencia de SIRT7 tiene un impacto m�s acusado en las hembras, lo que podr�a ayudar a explicar algunas diferencias biol�gicas entre hombres y mujeres en envejecimiento y enfermedad".El investigador espa�ol explica adem�s que la inactivaci�n de uno de los cromosomas X es un proceso fisiol�gico normal que ocurre en las mujeres para compensar el hecho de que poseen dos copias de este cromosoma, mientras que los hombres solo tienen una. Nuestro trabajo muestra que mantener el equilibrio adecuado entre ambos cromosomas X es un proceso muy delicado y que SIRT7 contribuye a preservar ese equilibrio.As�, en este nuevo trabajo, del que Nicolas Simone es primer autor, SIRT7 -implicada en la respuesta celular al estr�s y el envejecimiento-, aparece como una pieza clave para preservar la estabilidad y el correcto funcionamiento del cromosoma X. En las c�lulas femeninas, uno de los dos cromosomas X permanece normalmente inactivo para mantener el correcto equilibrio en la expresi�n g�nica. Sin embargo, los cient�ficos han detectado que cuando falta SIRT7, este mecanismo se altera: el cromosoma X inactivo se silencia en exceso mientras que el cromosoma X activo incrementa an�malamente su actividad. Esta desregulaci�n provoca alteraciones en la expresi�n g�nica y hace que el cromosoma sea m�s vulnerable a sufrir da�os en el ADN y fen�menos de inestabilidad gen�mica. Una protecci�n que preserva la salud Seg�n los datos, en modelos animales, las hembras fueron las m�s afectadas por la ausencia de SIRT7, ya que presentaron mayores niveles de da�o en el ADN, un peor estado de salud y una menor esperanza de vida que los machos. Los resultados sugieren que SIRT7 act�a como un mecanismo de protecci�n gen�tica que preserva la estabilidad del cromosoma X activo y mantiene bajo control su actividad g�nica. Sin esta prote�na, se pierde el delicado equilibrio del que dependen las c�lulas para funcionar correctamente.Los investigadores consideran que los resultados aportan nuevas claves para comprender por qu� el envejecimiento, el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades y diversas respuestas biol�gicas son diferentes en mujeres y hombres. Al desvelar nuevos mecanismos de regulaci�n del cromosoma X, se contribuir�a al desarrollo de futuras estrategias para comprender y tratar enfermedades que afectan de manera diferente a ambos sexos. Sin embargo, Vaquero da un paso m�s apuntando a otras �reas, adem�s de la del envejecimiento, en las que este hallazgo podr�a ser esencial. "Puede tener implicaciones en muchos procesos biol�gicos en los que existen diferencias entre sexos, como determinadas enfermedades metab�licas, inmunol�gicas, neurodegenerativas o algunos trastornos del desarrollo. Comprender c�mo se regula el cromosoma X puede ayudarnos a entender mejor por qu� hombres y mujeres no siempre presentan la misma susceptibilidad o evoluci�n frente a las enfermedades", detalla a DM. �Un gen tambi�n protector frente al c�ncer?Y no se olvida de la parcela referida a c�ncer, sobre todo hematol�gico, donde este descubrimiento puede resultar especialmente �til. Seg�n el investigador del Josep Carreras, la inestabilidad gen�mica es una de las caracter�sticas fundamentales del c�ncer. "Nuestro estudio muestra que SIRT7 protege la integridad del cromosoma X y contribuye a mantener un equilibrio adecuado de la expresi�n g�nica. Alteraciones en estos mecanismos podr�an favorecer la aparici�n o progresi�n de determinados tumores y ayudar a explicar algunas diferencias de incidencia o comportamiento entre hombres y mujeres".Estudios previos del grupo de Vaquero demostraron que la prote�na SIRT7 ayuda a mantener la actividad de genes esenciales para el desarrollo normal de las c�lulas sangu�neas y que con frecuencia est�n alterados en la leucemia. "Al revelar una nueva funci�n de SIRT7 en la protecci�n de la estabilidad cromos�mica, este trabajo ampl�a nuestro conocimiento sobre c�mo las alteraciones de esta prote�na pueden afectar a la regulaci�n del sistema inmunitario y contribuir al desarrollo de c�nceres hematol�gicos". As�, los pr�ximos pasos se centran en comprender con mayor detalle c�mo SIRT7 protege el cromosoma X y determinar si estos mecanismos est�n alterados en enfermedades humanas. "Estamos especialmente interesados en explorar su relevancia en envejecimiento y c�ncer y, en particular, en determinados c�nceres de la sangre, que constituyen actualmente una de las principales �reas de investigaci�n de nuestro laboratorio", concluye Vaquero.