NoticiaAnalizó cómo el entorno y la ascendencia genética afectan procesos celulares relacionados con la salud. Foto: Imagen generada por IA.PERIODISTA20.05.2026 08:40 Actualizado: 20.05.2026 08:40
El envejecimiento del cuerpo humano podría depender no solo de la genética, sino también del continente donde vive cada persona. Así lo sugiere un estudio publicado en la revista 'Cell', que analizó cómo el entorno y la ascendencia genética afectan procesos celulares relacionados con la salud y el paso del tiempo. LEA TAMBIÉN La investigación fue liderada por científicos de la Universidad de Stanford y analizó a 322 personas sanas de ascendencia europea, asiática oriental y sudasiática. Muchos de los participantes fueron reclutados durante conferencias científicas internacionales, lo que permitió comparar individuos con el mismo origen genético que residían en distintos continentes.El objetivo del trabajo era identificar qué características biológicas están más relacionadas con la genética y cuáles parecen depender del entorno. Linvestigadores utilizaron herramientas de multiómica. Foto:iStock.Para ello, los investigadores utilizaron herramientas de multiómica, una técnica que permite estudiar simultáneamente datos genéticos, proteínas, metabolismo y microbioma intestinal.Según explicó Michael Snyder, citado en un comunicado de la University of Manchester, el estudio representa uno de los primeros intentos de construir “un perfil detallado de personas de todo el mundo” capaz de distinguir entre los efectos de la ascendencia genética y los del lugar de residencia. LEA TAMBIÉN La influencia persistente de la genéticaUno de los principales hallazgos fue que la ascendencia genética deja una huella biológica que permanece incluso cuando las personas viven lejos de la región de origen de sus antepasados.Los investigadores observaron que las personas de origen sudasiático mostraban mayores señales de exposición a patógenos. En el caso de quienes tenían ascendencia asiática oriental, se identificaron patrones particulares en el metabolismo de las grasas. Por su parte, los participantes de origen europeo presentaron una mayor diversidad del microbioma intestinal y niveles más altos de metabolitos asociados a enfermedades cardiovasculares.Richard Unwin, coautor del estudio e investigador de la Universidad de Mánchester, afirmó que el equipo encontró “consistente” la influencia del origen étnico sobre el metabolismo, el microbioma y la inmunidad, incluso cuando las personas se trasladaban “a miles de kilómetros de distancia”.La dieta, la contaminación, el estrés y salud podrían modificar parte de los procesos moleculares. Foto:iStockEl efecto del entorno sobre el envejecimiento celularEl estudio también identificó que vivir lejos del continente de origen ancestral estaba asociado a cambios importantes en las redes metabólicas, los lípidos y la composición del microbioma intestinal.Según los autores, factores ambientales como la dieta, la contaminación, el estrés y el acceso a servicios de salud podrían modificar parte de los procesos moleculares del organismo, aunque sin eliminar completamente las características asociadas a la genética.El resultado más llamativo apareció al analizar el envejecimiento biológico de las células. Los investigadores encontraron que las personas de ascendencia asiática oriental que vivían fuera de Asia mostraban señales de envejecimiento celular más acelerado que quienes permanecían en esa región.Entre los participantes de origen europeo ocurrió lo contrario. Aquellos que residían fuera de Europa parecían biológicamente más jóvenes que quienes seguían viviendo en el continente.Los autores señalaron que estos resultados sugieren que emigrar podría acelerar o ralentizar ciertos procesos celulares dependiendo de la interacción entre genética y entorno. LEA TAMBIÉN La conexión entre microbioma y envejecimientoEl estudio también identificó una relación entre una bacteria intestinal específica y un gen vinculado a la telomerasa, la enzima encargada de mantener los telómeros que protegen los cromosomas.La conexión estaría mediada por una molécula denominada esfingomielina, perteneciente a la familia de los esfingolípidos. Investigaciones previas ya habían relacionado niveles elevados de algunos esfingolípidos con enfermedades cardiovasculares, resistencia a la insulina, aterosclerosis y trastornos neurodegenerativos.Según los investigadores, estos hallazgos podrían ayudar a entender de qué manera ciertas bacterias intestinales influyen en el envejecimiento celular.Implicaciones para la medicina personalizadaLos autores sostienen que los resultados podrían tener implicaciones para el desarrollo de estrategias de medicina personalizada.El estudio plantea que los tratamientos médicos y las recomendaciones nutricionales deberían considerar tanto la ascendencia genética como el entorno geográfico.La investigación no concluye que un grupo étnico envejezca mejor que otro, sino que las diferencias biológicas entre poblaciones podrían requerir enfoques sanitarios más específicos.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












