Por Julio García G. / Periodista de CienciaEs un hecho conocido que el envejecimiento celular causa que el organismo se deteriore conforme pasan los años.Desde la perspectiva de la física, el envejecimiento puede relacionarse con la segunda ley de la termodinámica, según la cual los sistemas tienden a aumentar su nivel de desorden –de entropía– con el paso del tiempo. Esta pérdida gradual de organización contribuye al deterioro del organismo, al envejecimiento y, finalmente, a la muerte. La segunda ley es ineludible porque está presente en cada átomo, en cada molécula, en cada célula y en cada proceso –como la muerte de las estrellas– que ocurre en el Universo, aunque quizá, en un futuro, el envejecimiento no sea tan ineludible y podamos violar, al menos por un tiempo, esta ley tan poderosa. En este sentido, una de las tantas enfermedades relacionadas con el envejecimiento es la fibrosis pulmonar, un padecimiento que suele afectar a personas mayores de 65 años en donde el tejido de los pulmones se vuelve rígido y cicatrizado. Esta cicatrización hace que –conforme pasan los años– sea difícil respirar debido a que los pulmones van perdiendo elasticidad. Pero, ¿exactamente en qué consiste el proceso de envejecimiento en las células humanas y cuál es su papel en el deterioro del organismo?Resulta que, con la edad, y por razones aún no muy conocidas, el cuerpo va acumulando células senescentes que, al no morir, producen inflamación. La inflamación crónica es una característica importante del envejecimiento y afecta a la mayoría de los órganos del cuerpo.La segunda ley de la termodinámica. Imagen generada por IA. Ahora bien, hace unos días, un equipo liderado por un investigador de la Universidad de Harvard, David Lagares, logró revertir parcialmente la fibrosis pulmonar asociada al envejecimiento (al menos en ratones) mediante un tratamiento oncológico (utilizado para el cáncer) basado en estimular el sistema inmunológico con la intención de que este recupere esa capacidad innata –que va perdiendo con los años por el envejecimiento– para detectar y eliminar las células de un tumor. Lo que han logrado es crear un tratamiento que reactiva a las denominadas células asesinas naturales que, junto con los linfocitos, se encargan de detectar y de eliminar células deterioradas y envejecidas que producen inflamación y padecimientos. Básicamente lo que ha hecho David Lagares y su equipo es que, mediante un medicamento experimental llamado monalizumab, lograron reeducar a las células asesinas naturales con el objetivo de eliminar a las células senescentes de los pulmones. En otras palabras, han permitido que las células asesinas naturales del organismo vuelvan a funcionar correctamente para eliminar aquellas células que causan problemas como las senescentes. Estas últimas, cuando no se acumulan en exceso, también pueden tener su lado beneficioso ya que, por ejemplo, ayudan a reparar tejidos tras una lesión y participan activamente en el desarrollo fetal al eliminar estructuras temporales que en un momento dado son necesarias para el feto pero que luego ya no. Linfocitos y células asesinas naturales. Imagen generada por IA. Según los autores del trabajo, quienes fueron entrevistados por el periódico El País de España, “más allá de la fibrosis pulmonar, este trabajo muestra una vía para eliminar las células envejecidas y restaurar los mecanismos naturales de regeneración del organismo”. Por lo que “es un paso hacia terapias capaces de intervenir directamente sobre los procesos biológicos de envejecimiento”. Esto significaría que, en algunos años, y cuando estos experimentos se realicen en humanos (lo cual no dista mucho de suceder) puedan ralentizarse ciertos procesos asociados al envejecimiento, un tema que siempre nos ha obsesionado porque muchos piensan que la vida debería ser, si no eterna, al menos permitirnos vivir muchos más años con una mejor calidad de vida. Con respecto al monalizumab, este anticuerpo, que está en fase de prueba y en ensayos clínicos, ha sido desarrollado por dos importantes compañías farmacéuticas: Innate Pharma (Francia) y AstraZeneca (Reino Unido) y podría funcionar para varios tipos de cáncer.Y es que, el objetivo de este tipo de medicamentos es el de, justamente, lograr que el sistema inmune vuelva a funcionar correctamente para atacar a las células tumorales. El sistema inmunitario. Imagen generada por IA. Por lo tanto, estas terapias utilizan o modifican el sistema inmunitario para combatir enfermedades. En lugar de atacar directamente el problema -como lo hace un antibiótico o una quimioterapia clásica- la inmunoterapia intenta, entre otras cosas, activar las defensas del organismo; quitar frenos inmunológicos (como es el caso de monalizumab) y entrenar células inmunes para lograr dirigirlas hacia un objetivo específico. Ya veremos si esta nueva técnica es prometedora en humanos, ya que muchos experimentos que se realizan con ratones, al aplicarlos en otras especies, dejan de tener la misma efectividad o simplemente no funcionan, aunque, en el caso de monalizumab, los científicos han afirmado en la célebre revista Science, donde han presentado el trabajo de investigación, que sí se han observado resultados prometedores en células humanas estudiadas in vitro.