Una encuesta a 103 investigadores demuestra que no existe un consenso acerca de qué causa el factor de riesgo más importante para la mortalidad
¿Qué es exactamente el envejecimiento? La pregunta parece remitir a una obviedad, pero quizá no lo sea si los organizadores de un gran congreso científico sobre este asunto decidieron hacérsela a todos los especialistas participantes. Tras una semana con decenas de presentaciones y charlas durante las Conferencias de Investigación Gordon, en Newry (EE UU), 103 de los asistentes respondieron a esa y a otras ocho preguntas que pretendían calibrar el consenso en el campo. Se dieron hasta 10 grupos de respuestas diferentes, y el mayoritario apenas alcanzaba el 30% de las contestaciones. En realidad, ninguna de las nueve cuestiones —que incluían qué lo causa, cuándo empieza o qué se considera rejuvenecer— alcanzó una respuesta que superara el 50%. Puestos a no ponerse de acuerdo, no lo hicieron ni siquiera en si había necesidad de hacerlo.
El envejecimiento, “el factor de riesgo más importante que afecta a la mortalidad, parece seguir oculto en la niebla”, escriben en el artículo con los resultados, un texto publicado en la revista PNAS Nexus y comentado en Nature. Un trabajo que firman 82 de los participantes y en el que reconocen que ninguna terapia concreta se ha mostrado contundentemente útil en humanos. Y donde, un poco después, alertan: “Al hablar de la biología del envejecimiento con colegas, asumimos que nos estamos refiriendo al mismo proceso, pero claramente no es así”. ¿Un tema tan importante carece siquiera de definición?






