Una crisis migratoria sin precedentes y que ha traspasado fronteras. Lo vivido en Ceuta el pasado jueves con la entrada de decenas de miles de personas ha supuesto un choque inédito entre el Gobierno de España y varios de sus socios europeos. Finlandia, Dinamarca, Países Bajos, pero sobre todo Italia, han criticado en los últimos días la política migratoria del Ejecutivo español y, ante unas imágenes que han dado la vuelto al mundo, han llegado a plantear medidas como el restablecimiento de los controles fronterizos con Madrid. Un conflicto que ha provocado que los ministros de Interior de la Unión Europea hayan decidido sentarse sobre la mesa para analizar la situación de la ciudad autónoma y tratar de abordar una respuesta común. Pero intentar llegar a un entendimiento no será fácil. Los ministros de los Veintisiete se reunirán así de manera extraordinaria -en pleno mes de agosto- a las 10.00 horas y de forma telemática. Según trasladan fuentes del Ministerio de Interior, Fernando Grande-Marlaska, defenderá ante sus homólogos que España practica "una política migratoria responsable" y que el país cumple con la normativa fronteriza comunitaria. El titular de Interior explicará asimismo que nuestro país aplica "una política migratoria preventiva, no cortoplacista, que ofrece resultados estables y sólidos, gracias a la cooperación con los países de origen y tránsito, como Mauritania, Senegal, Gambia y, también, Marruecos".Sea como sea, lo cierto es que el encuentro se ha convocado después de que el propio presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, enviara una carta a Bruselas en la que expresaba su "seria preocupación" por la reacción de algunos gobiernos europeos tras la emergencia migratoria de Ceuta e instaba por ello a organizar una reunión de manera urgente. En su misiva, Sánchez calificaba de "asimétrica" la respuesta que han dado el resto de Estados miembro y criticaba abiertamente que haya quienes hayan optado por "atacar a España" y "pedir su exclusión temporal del espacio Schengen". Una actitud, relataba, impulsada por "prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos".Marlaska, en este sentido, defenderá también en la reunión que no se puede dudar del compromiso de España con sus obligaciones europeas o cuestionar la diligencia española en materia migratoria. También expondrá las cifras de llegadas irregulares a España, que según señalan desde Interior se redujeron en más de un 42% en 2025. La posición del Ejecutivo español contrastará sin embargo en el encuentro con la de otros 22 países europeos cuyos líderes firmaron este sábado otra carta dirigida a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, en la que también reclamaban precisamente la celebración de una videoconferencia extraordinaria para analizar la situación. En esta misiva, los dirigentes de estos países advertían que políticas como la regularización de un "número muy elevado" de inmigrantes -como la que ha llevado a cabo España recientemente- pueden actuar como "factores de atracción" y vinculaban la crisis en Ceuta con la reciente sentencia del Tribunal Supremo que confirmó que la legislación española de extranjería no permite las denominadas devoluciones en caliente. Esta resolución, según sostienen, ha sido utilizada para "desencadenar este ataque" y "abusar" del sistema europeo de migración y asilo. Ante todo ello, y pese a que todavía no se ha detectado ningún desplazamiento no autorizado desde la ciudad autónoma hacia el resto de Europa, avisaban de que están dispuestos a "reforzar o reintroducir controles temporales""No podemos permitir que los cruces masivos descontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea", dice el escrito, suscrito por los líderes de Italia, Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia. Con todo, en las horas previas a la celebración de este encuentro, ha sido Von der Leyen la encargada de ofrecer una respuesta oficial de Bruselas a la crisis. La presidenta de la Comisión Europea escribió este lunes otra carta en la que, además de alabar la gestión "eficiente y eficaz" de España y Marruecos para abordar la situación vivida en Ceuta, insistió en que Europa debe "hacer más" en sus fronteras exteriores, para lo cuál aboga por una "rigurosa vigilancia" y por aumentar "barreras físicas cuando sea necesario". Del mismo modo, la postura de Bruselas pasa así por dar "una respuesta europea común" con una acción "unida y solidaria" ante el reto de la migración. Entre las medidas, Von der Leyen apunta a redoblar los esfuerzos en prevenir las llegadas irregulares, reforzar la cooperación con terceros países, desarrollar sistemas de alerta temprana, desmantelar las redes de tráfico de migrantes y acelerar los retornos.Italia, el país más crítico con EspañaDe entre todos los países, es de esperar que el país que más critico se muestre con España en esta reunión extraordinaria sea Italia. Así, desde el pasado jueves la posición del Gobierno de Giorgia Meloni ha sido bastante tajante con lo ocurrido en la ciudad autónoma y con las acciones llevadas a cabo por el Ejecutivo español. Tanto, que el propio viernes acabaron anunciado la suspensión del acuerdo Schengen con España, lo que se ha acabado traduciendo en la reintroducción de controles en puertos y aeropuertos que tengan conexión con nuestro país."Se trata de una medida extraordinaria, adoptada para proteger la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones para nuestro país. La medida permanecerá en vigor únicamente durante el tiempo necesario, prestando especial atención a limitar cualquier impacto sobre los flujos turísticos del verano", afirmó Meloni en sus redes sociales, donde también fue muy crítica con lo ocurrido en la ciudad autónoma: "Las imágenes que llegan desde Ceuta son impresionantes y demuestran, una vez más, que la inmigración clandestina fuera de control representa una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras europeas". La posición del Ejecutivo de Meloni ha llevado además a que el Gobierno español decidiese llamar a consultas al embajador italiano como respuesta al posicionamiento de Roma y, además de su misiva, Sánchez fue mucho más duro aún con la primera ministra italiana en sus redes sociales. En un mensaje a través de X, el líder español recordó que Italia recibe más del doble de llegadas de inmigrantes irregulares que España. "La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos no", añadió en su publicación. En el mismo sentido se expresó este mismo sábado el propio Marlaska, quien tachó directamente de "egoísta" la actitud italiana y llegó a pedir más "solidaridad", "responsabilidad" y "menos egoísmo". "Algunos tienen la memoria muy corta", declaró el ministro de Interior en una comparecencia ante los medios en la que recordó que Ceuta no forma parte de Schengen. "Estamos hablando de mala fe o de ignorancia. Esto se ha instrumentalizado y se ha utilizado con fines absolutamente políticos", añadió el titular de Interior. Igualmente crítico fue este lunes el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien reprochó que hubiera una "sincronización de la internacional reaccionaria" que, con mucha rapidez, "salió a amplificar lo que estaba ocurriendo" y comenzó a difundir "mentiras y noticias falsas". Y todo ello, tal y como aseguró en una entrevista en TVE, se tendrá también que analizar en la reunión de ministros de este martes. Italia y España llegan a esta reunión, por tanto, no solo con un choque político, sino también con posiciones muy enfrentadas en lo que a la política migratoria se refiere. No obstante, lo cierto es que es Meloni quien está ganando la partida en el seno de la UE después de que el pacto común de migración y asilo avalase la creación de los centros de detención de migrantes en terceros países, lo que sirvió para apoyar los centros italianos en Albania. España, por su lado, acabó renegando de ese pacto. Rechazo de unos países y apoyo de otros Pero el choque de España a nivel migratorio no solo es con Italia. Una veintena de países llevan meses defendiendo también medidas migratorias más duras en la UE. Así, con lo vivido en Ceuta, a las críticas del Gobierno italiano se sumaron también las de Finlandia y Dinamarca, cuyas autoridades han defendido de igual forma excluir a España del Tratado de Schengen. "Es evidente que la UE debe dar de forma inmediata todos los pasos necesarios y considerar todas las posibilidades, incluida la suspensión de la cooperación de Schengen", señaló la primera ministra danesa, Mette Frederiksen. Desde el país fines, su ministra de Interior fue aún más dura con Madrid: "España ha fracasado completamente en proteger la frontera exterior del área Schengen de la inmigración ilegal. Esto no puede continuar así. Todos los países de Europa deben apoyar la propuesta de Meloni. Aquellos países que no cumplan con su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen". Pese a todo, también varios países se han opuesto estos días a la suspensión del tratado de libre circulación con España. Francia, por ejemplo, ha destacado la cooperación de España y desde París optan por dar una "respuesta concreta y eficaz" a lo ocurrido en Ceuta. El ministro francés de Interior, Laurent Nuñez, replicó el sábado que no hay "en absoluto" ninguna razón para poner fin al Tratado Schengen con España, un país con el que la cooperación en materia de control de la inmigración irregular es "muy, muy buena".Del mismo modo se han expresado desde Portugal, cuyas autoridades no consideran necesario suspender el Tratado con España. "La situación puede cambiar en los próximos días, pero hasta ahora no se justifica introducir una suspensión de Schengen", explicó el ministro de Asuntos Exteriores luso, Paulo Rangel, quien, no obstante, sí alertó que la política de migración de España puede provocar un "efecto llamada". Desde Estonia, asimismo, han llegado a tachar de "traición" la posibilidad de excluir a España del Acuerdo Schengen. "Aún siendo de forma temporal, sería una capitulación, una traición frente a uno de nuestros aliados en la UE y en la OTAN", escribió en su cuenta de Instagram el ministro del Interior del país, Igor Taro. Con todo, la reunión extraordinaria de ministros se celebrará así este martes con grandes posturas enfrentadas. Lo único que está claro es que la Unión Europea parece cada vez más dividida.
Los ministros de Interior de la UE se reúnen este martes para tratar la crisis ceutí entre críticas a la política migratoria de España
La presidenta de la Comisión Europea ha insistido en que la UE debe dar una 'respuesta europea común' a la protección de las fronteras exteriores.











