De chaleco, polo y vaqueros, a traje con corbata. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pasará de monitorizar desde el terreno los trabajos de extinción de los fuegos que han arrasado gran parte de la Sierra Oeste de Madrid y la provincia de Ávila a citarse, este martes 4 de agosto, con sus homólogos en Europa para abordar la crisis fronteriza (y humanitaria) en Ceuta. Según fuentes de su equipo, Marlaska acude a la reunión —solicitada, por carta, por el propio Pedro Sánchez— para defender que España practica una política migratoria "responsable", ajustada a la normativa fronteriza comunitaria y "solidaria con el resto de Estados".PublicidadEn el encuentro —que se celebrará telemáticamente a las 10 de la mañana—, el ministro reivindicará una política migratoria "preventiva y no cortoplacista", que ofrece en su opinión resultados "estables y sólidos". Entre otras cosas, por la cooperación con los países de origen y tránsito de los mayores flujos migratorios del continente africano: Mauritania, Senegal, Gambia o Marruecos. Sobre este último, fuentes de Interior explican a Público que se trata "un socio leal", con el que mantiene una "estrecha" colaboración basada en la "confianza mutua". Un vínculo "clave" para combatir la migración irregular y para orquestar todo tipo de dispositivos policiales y de seguridad. Sea como fuere, si algo demuestran, para Interior, los datos en materia migratoria es que el modelo fronterizo español funciona. Fuentes del ministerio aseguran a Público que las entradas irregulares a España se redujeron en más de un 42% en 2025 y que, hasta el pasado 16 de julio (las últimas cifras públicas), reflejaban un nuevo descenso del 25% en el conjunto de España. Un ejemplo más: las llegadas a Canarias, "motivo de preocupación de todos los veranos", se estarían consiguiendo recortar, siempre según Interior, en hasta un 60%.Otro de los objetivos de Marlaska en el cónclave europeo será convencer, con estos datos en la mano, al resto de socios europeos de que es posible "reconducir" el incremento migratorio que han experimentado, por el contrario, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Dos enclaves que, recuerdan desde Interior, dibujan las únicas fronteras terrestres de la UE con África y que, como tales, enfrentan "retos particulares". Unas dificultades añadidas por las que, razonan voces ministeriales, no se puede dudar del compromiso de España con sus obligaciones en Europa o cuestionar su "diligencia" en materia migratoria.Dos puntos que ponían en duda, el pasado sábado, 22 de los 27 países de la Unión Europea, por medio de una carta dirigida a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen. En la misiva, que impulsaban los gobiernos de Italia y Dinamarca, una abrumadora mayoría de Estados miembro —todos a excepción de la propia España, Francia, Irlanda, Luxemburgo y Portugal— sembraban dudas sobre el posible efecto llamada de la última regularización extraordinaria de migrantes del Gobierno de Pedro Sánchez y una sentencia reciente del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente. Para protegerse de nuevos "cruces masivos descontrolados", advertían los 22, estaban dispuestos a "reforzar o reintroducir controles temporales" en la Unión. En otras palabras, a ponerle coto al espacio Schengen.PublicidadFuentes gubernamentales no descartan, en conversación con Público, que este martes se abra un debate sobre la suspensión, en un contexto de crisis, de las reglas del espacio Schengen. "Hablarán todos los ministros. Los debates que se susciten, los desconocemos", se limitan a responder desde el Ejecutivo, sacando a colación una carta distinta (y, en su opinión, más constructiva): la que este lunes ha enviado la propia Von der Leyen al presidente del Gobierno para felicitarle por la "eficiente" y "rápida" gestión de la crisis en Ceuta. En el texto de la misiva, la mandataria europea identifica la protección de las fronteras exteriores como "una responsabilidad europea compartida" y rechaza cualquier intento de "utilizar la migración ilegal como medio para ejercer presión sobre ningún Estado miembro".Las tiranteces entre Interior y DefensaEste lunes, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, insistía en exculpar a las autoridades marroquíes y ponía el foco sobre una "actividad inusual" en redes sociales que "amplificaba y deformaba" la famosa sentencia del Supremo. "Se llegaba a trasladar que la frontera española se había abierto", reconocía el ministro, volcado estos días en el seguimiento de estos "bulos y falsedades" para descubrir "quién está por detrás". Uno de los —todavía— interrogantes con los que España acude a la reunión de este martes. Aún así, los primeros dedos señalando responsables no han tardado en llegar (Marruecos, la internacional reaccionaria, la externalización de fronteras de la UE o, en palabras de PP y Vox, la propia incapacidad del Gobierno). Tampoco los reproches cruzados entre Interior y Defensa para ver qué ha fallado, si la detección o la contención de la crisis.El sábado, Marlaska tiraba la primera piedra contra los servicios de inteligencia del CNI, dependiente de Defensa, asegurando que no hubo, en ningún momento, un informe que advirtiera de que "una situación como la acontecida hubiera podido surgir". Unas palabras a las que contestaba, este lunes, la ministra de Defensa, Margarita Robles. "No voy a entrar a ninguna discusión que no favorece a nadie", quitaba peso, en un primer momento, a los reproches de Interior, pasando a reivindicar el "trabajo excepcional" que hacen los hombres y mujeres del CNI. Lo mismo, puntualizaba a renglón seguido, que los servicios de inteligencia que dependen directamente de la cartera de Interior: "Mi reconocimiento y agradecimiento también al Cifas y a los servicios de información de la Policía y la Guardia Civil".PublicidadHa sido finalmente la ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, quien ha asegurado, también desde TVE, que "no hubo ningún informe [de inteligencia] que alentara de la magnitud de las cifras a las que se ha tenido que dar respuesta" en Ceuta. A las preguntas de Público, fuentes gubernamentales no aclaran si hubo, quizá, algún informe que advirtiera de los contenidos que circulaban en redes los días previos a la crisis, si por lo menos se preveía una mayor presión migratoria sobre la frontera ceutí (y si se tomaron medidas para contenerla) o si directamente no se detectó ningún síntoma significativo.
Marlaska defenderá ante sus homólogos europeos que la política migratoria de España es "preventiva y no cortoplacista"
Fuentes de Interior explican a Público que el ministro reivindicará el modelo fronterizo español como "responsable", ajustado a la normativa comunitaria y "solidario con el resto de Estados"....











