Reducir la ingesta de prote�nas en la dieta podr�a promover un envejecimiento m�s saludable, seg�n una revisi�n de centenares de estudios al respecto que cuestona las recomendaciones nutricionales actuales y la moda de la ingesta de prote�nas.Una revisi�n de m�s de 350 estudios —fundamentalmente en animales de experimentaci�n— sugiere que comer menos prote�nas podr�a tener mayores beneficios para la salud.El estudio, que se publica en Cell Press Blue, revista del grupo Cell, rebaten los consejos nutricionales ahora mayoritarios basados en la prote�na, el nutriente de moda, que han llegado a influir en las nuevas recomendaciones diet�ticas de los Estados Unidos que recomiendan aumentar la ingesta de prote�nas."A pesar de las recomendaciones generalizadas sobre aumentar el consumo de prote�nas durante el envejecimiento, cada vez m�s evidencias sugieren que la restricci�n proteica (RP) en la dieta promueve la salud metab�lica, la esperanza de vida con salud y la longevidad en diversos organismos", concluyen los investigadores, coordinados por Bailey A. Knopf, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin-Madison, EEUU."Los estudios demuestran adem�s que la restricci�n de amino�cidos espec�ficos, en particular la metionina, la isoleucina y la valina, recoge muchos de los beneficios de la restricci�n proteica, lo que destaca la composici�n espec�fica de amino�cidos de la dieta como un factor clave en el envejecimiento", a�aden los investigadores, que destacan el potencial terap�utico de las intervenciones basadas en las dietas bajas en prote�nas para promover la salud y la longevidad."Es evidente que las prote�nas aportan beneficios al crecimiento muscular y a la respuesta al ejercicio en personas activas, pero, dado que la mayor�a de las personas son relativamente sedentarias, es probable que muchas personas consuman m�s prote�nas de las que realmente necesitan, lo que probablemente tenga consecuencias negativas para la salud", arguyen.El art�culo resume el trabajo realizado en investigaci�n b�sica (en animales de experimentaci�n) sobre el impacto de la restricci�n de la ingesta de prote�nas en el desarrollo de marcadores de enfermedad y longevidad, un trabajo paralelo a lo que se sabe sobre el efecto de la restricci�n cal�rica en la longevidad, ahonda Esther L�pez Garc�a, profesora de Medicina Preventiva y Salud P�blica de la Universidad Aut�noma de Madrid, presidenta del Observatorio de la Nutrici�n y de Estudio de la Obesidad (NAOS) y miembro del Grupo de Nutrici�n de la Sociedad Espa�ola de Epidemiolog�a.La experta define el art�culo como "atrevido", porque cuestiona la recomendaci�n actual que se da a la poblaci�n general de incrementar la ingesta de prote�nas para mejorar la salud"." Esta recomendaci�n se ha dado desde hace tiempo a las mujeres embarazadas y a las personas mayores, pero en las Gu�as Diet�ticas Americanas de 2025 se introduce para la poblaci�n general. En Espa�a, las gu�as diet�ticas de 2023 no hacen esta recomendaci�n, pero la realidad es que hay una moda generalizada de proponer dietas con alto contenido proteico para todos en nuestro pa�s", recuerda en SMC Espa�a. Apunta que "los autores aciertan con la idea de que se necesita m�s investigaci�n para entender si las dietas ricas en prote�nas realmente tienen efectos beneficiosos para la poblaci�n general". Sin embargo, "su trabajo necesita ser completado con la evidencia que proporciona la ciencia observacional y los ensayos cl�nicos que se realizan en personas, porque no todo lo que se observa en modelos animales se puede trasladar directamente a humanos". "El trabajo sirve como contrapeso a la idea, cada vez m�s extendida, de que m�s prote�na siempre es mejor. Pero tampoco justifica recomendar menos prote�na a todo el mundo: las necesidades cambian con la edad, la actividad f�sica, el estado nutricional y la situaci�n cl�nica", apunta Jos� M. Ordov�s, investigador senior en el Centro de Investigaci�n Jean Mayer USDA sobre Nutrici�n Humana y Envejecimiento y profesor de Nutrici�n y Gen�mica en la Escuela de Ciencias y Pol�ticas de Nutrici�n Gerald J. y Dorothy R. Friedman, ambos de la Universidad Tufts (EE. UU.). Recuerda, igualmente, que "es una revisi�n amplia, interesante y oportuna, pero no es un nuevo ensayo cl�nico ni demuestra que reducir la prote�na prolongue la vida humana. La evidencia m�s convincente sobre longevidad procede todav�a de modelos animales, mientras que los estudios en personas son pocos y, en general, de corta duraci�n". "No deber�amos sustituir el eslogan 'm�s prote�na es mejor' por otro igualmente simplista: 'menos prote�na alarga la vida'. El mensaje razonable es consumir una cantidad adecuada, no necesariamente m�xima, prestando atenci�n a la calidad y procedencia de los alimentos y adapt�ndola a cada persona". Cell Press Blue https://doi.org/10.1016/j.cpblue.2026.100079
Comer menos prote�nas puede promover la salud y la longevidad
Una revisi�n de m�s de 350 estudios —fundamentalmente en animales de experimentaci�n— sugiere que comer menos prote�nas podr�a tener mayores beneficios para la salud. El...













