La hotelera vasca refleja en su memoria el repliegue de su cartera que produjo la 'Operación Nine' protagonizada por el grupo de Amancio López.El grupo Hotusa, propietario de la cadena hotelera Eurostars, protagonizó el pasado septiembre la compra del año con la adquisición de una cartera de nueve hoteles en España que estaban en manos de los fondos Pygmalion y CBRE Investment Management a cambio de 250 millones de euros. Hasta la fecha, estos establecimientos estaban operados por la compañía vasca Silken, quien naturalmente ha reflejado este impacto en su último balance.Según las cuentas a las que ha tenido acceso este periódico, el grupo que dirige Javier Villanueva despidió el último año con una cifra de negocios de 88 millones de euros, lo que supone un 7% menos que la registrada en el año anterior. De igual manera, la hotelera con sede en Vitoria se anotó un beneficio neto de 5,9 millones de euros frente a los 7,2 millones apuntados en 2024. El propio Villanueva, no obstante, cifró en una entrevista reciente con Hosteltur que su compañía finalizó el año con una producción consolidada de algo más de 130 millones de euros, considerando hoteles arrendados, inmuebles en gestión, la central y todos los activos de Silken. De esa cifra hay que excluir aproximadamente 55 millones que suponían los hoteles que salieron en octubre del año pasado. Según el balance, ya disponible en el Registro Mercantil, la cadena vasca detalla que dicha operación supuso la resolución de los contratos de arrendamiento de ocho hoteles -Al Andalus Palace en Sevilla, Puerta de Madrid, Indautxu en Bilbao, Amara Plaza en Donostia-San Sebastián, Coliseum y Río en Santander, Atlántida en Tenerife y Alfonso X en Ciudad Real-, que cesaron su actividad en octubre. A ellos se sumó posteriormente el Juan de Austria en Valladolid, cuya actividad finalizó el pasado marzo.La compañía explica que las sociedades que operaban esos nueve establecimientos percibieron indemnizaciones por la rescisión de los contratos de alquiler por un importe conjunto de 3,5 millones. Asimismo, señala que las sociedades que dejaron de explotar los hoteles arrendados generaron una cifra de negocio de 48,75 millones en el último año.Con todo, la hotelera dio paso a 2026 con una cartera de 31 hoteles y unas 3.159 habitaciones. A estos se suma el Silken Platja d'Aro (Costa Brava) que adquirió en abril en la Costa Brava y los Silken Antequera Hills y Silken Comfy Studios que incorporó recientemente en Antequera y Benalmádena (Málaga). En paralelo, la compañía ha puesto en marcha un plan de inversión de más de 12 millones de euros para la modernización y reposicionamiento de varios de sus establecimientos.