El sevillano sublima el toreo a cámara lenta con un estupendo Cuvillo y sale a hombros con Roca Rey, mientras que Morante, pleno de valor, se marcha a pie con una oreja

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Actualizado 03/08/2026 - 00:50h.

Cincuenta minutos bastaron para agotar las entradas del cartel de más luminosa expectación del verano taurino. Menos de una hora para abarrotar con diez almas la plaza que consagró Joselito con una frase de azulejo de Mensaque. Era el segundo de los cuatro paseíllos de «¡ ... Jo-sé-An-to-nio!», esta vez al lado de Roca Rey. Y se palpaba en el ambiente. Un 'No hay billetes' verdadero, de esos en los que no cabe ni la punta de un alfiler. Desbordados los tendidos y las calles, los bares y los aparcamientos. Más cerca de Jerez que de la localidad portuense dejó alguno el coche. Y allí donde se comen las papas enteras retumban aún los oles con la faena de locos de Pablo Aguado. 'Locos esbarataos', que canta Selu del Puerto.

Morante de la Puebla