Actualizado Domingo,
agosto
11:46Perera, Roca Rey y David de Miranda, a tres orejas por coleta en un encierro magn�fico de Juan Pedro Domecq. El primero de la tarde fue indultado, tras una brillante faena del extreme�o.Tarde para el recuerdo la vivida en la abarrotada Plaza de toros de la Merced. Una dura competencia en el ruedo de los actuantes, con un encierro de premio de Juan Pedro Domecq que permiti� el triunfo de la terna.Al primero de la tarde se le atisba la clase desde el primer capotazo en el recibo de Miguel �ngel Perera. Simulacro de suerte de varas, y quite variado del extreme�o. En la muleta, un derroche de entrega por parte del toro, que no para de embestir con clase y recorrido a la muleta de Perera, sobre todo por el pit�n derecho, donde se acopla mejor el torero.Gran faena del torero, y gran toro de Juan Pedro. La plaza, un clamor solicitando el indulto del toro, que los m�s puristas tildar�n de excesivo por la inexistencia de la suerte de varas. En definitiva, fue un toro excepcional para la muleta, de gran clase y bravura, que no par� de embestir, en la medida que en la actual fiesta se le exige a los toros.El cuarto lleg� a la muleta con menos poder, y oblig� al torero a tirar de la embestida, en una faena con la disposici�n acostumbrada del de la Puebla del Prior. Toro noble, pero m�s costoso. Perera consigue templar las embestidas pastue�as a base de mando y poder. Faena con mucha profesionalidad y lucida, que emborrona con un pinchazo. Perera vuelve a triunfar en Huelva, donde ya atesora tres indultos, algo inaudito en el coso de la Vega Larga.M�s cargado de peso el segundo de la tarde se aquerenci� en los terrenos de tablas complicando la lidia. Tras un quite por gaoneras, el toro se mete en los terrenos de tablas, poniendo en riesgo a los banderilleros. Roca tiene que ir haciendo al toro poco a poco, a base de suavidad y temple, tragando mucho. Le falta repetir al de Juan Pedro, aunque muestra nobleza cuando el peruano es capaz de enganchar la embestida.En su segundo oponente es donde alcanza el c�nit de su actuaci�n en Huelva. Un toro exigente y encastado, que no acababa de rebozarse. Exigi� al peruano, que acept� el envite. Termina sometiendo al toro, metido entre los pitones, que rozan las taleguillas, sin inmutarse. Faen�n de Roca Rey, con petici�n de rabo.David de Miranda sigue siendo profeta en su tierra. El que hace tercero, derriba al caballo de forma espectacular, poniendo en riesgo al picador, ya que hace por �l en el suelo. Toro muy exigente, que quiere todo por abajo. Muy encastado.David comienza con unos doblones sometiendo y con mucha belleza, que ya calienta unos tendidos enfervorizados con la tarde. El triguere�o encauza un torrente de embestidas, con mando y temple, alargando las embestidas. En las postrimer�as de la faena, el toreo de cercan�as, que hace que el toro salga rajado, completamente sometido por el torero onubense. Dos orejas de ley, tras un estoconazo.Mece la ver�nica en el sexto con cadencia Miranda, en el toro m�s templado de salida. Un quite variado, precede a una faena con un toro a menos, al que David por momentos consigue templar en muletazos con categor�a. La faena conecta con el p�blico en los momentos finales, con un arrim�n donde se muestran distancias inveros�miles entre las astas del burel y los muslos del torero. No consigue los m�ximos trofeos por su fallo con la espada en el primer intento.Ficha Plaza de Toros de La Merced, se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq, de correcta presentaci�n, de excelente juego en l�neas generales, nobles, encastados, y con calidad, sobresaliendo el jugado en primer lugar, de nombre "Or�nico", n�mero 101, premiado con el indulto, para los diestros:Miguel �ngel Perera, de verde botella y oro: dos orejas simb�licas; pinchazo y estocada corta, oreja.Roca Rey, de blanco y oro: estocada, oreja tras aviso; estocada, dos orejas tras aviso.David de Miranda, de nazareno y oro: estocada, dos orejas; pinchazo y estocada, oreja.Se desmonteran Daniel Duarte y Vicente Herrera al parear al cuarto, "Viruta" al parear el quinto.Se registra lleno de "no hay billetes" en tarde muy calurosa.








