Espect�culo: XXXIX Festival Flamenco Pepe Aznalc�llar. Homenaje a Manuel Mart�n Mart�n / Al cante: Ezequiel Ben�tez, con Paco Le�n (guitarra), y Na�m Real y Tate N��ez (palmas); Rubio de Pruna, con Marcos de Silvia (guitarra), y Na�m Real y Tate N��ez (palmas); Esther Merino, con Jes�s Rodr�guez (guitarra), y Rafael Del Moral y Jorge del Pino (palmas), y Carmen Carmona, con Juan Jos� Le�n (guitarra), y Rafael Del Moral y Jorge del Pino (palmas) / Lugar y fecha: Paseo de la Estaci�n, de Aznalc�llar. 1 de agosto de 2026CALIFICACI�N: ***Los aznalcolleros han acogido su encuentro flamenco de 2026 con una forma distinta de presencia. Es el a�o del adi�s de El Cabrero, fallecido el pasado 13 de mayo en su localidad natal. Pero para quien lo dio todo por el cante, con una distinci�n fuera de lo com�n y con una actitud de rebeld�a que cal� muy hondo en la percepci�n p�blica, su ausencia nunca ser� un vac�o absoluto.Y la mejor manera de ponerlo en valor es no dejar dormir el sue�o de los justos, es decir, desarrollar el muestrario cantaor del g�nero desde las distintas perspectivas canoras, a fin de ofrecer al p�blico las diferencias que fortalecen la coexistencia cultural.Es la intenci�n de su alcalde, Juan Jos� Fern�ndez, que, desde la objetividad de cartel, inaugur� Carmen Carmona, joven cantaora benamejile�a que ha ganado en solvencia en cuanto a lo t�cnico, haciendo gala de un timbre estable en la sole� apol�, sin problemas en la variedad de registros por tangos, y no sobresaliendo del todo desde su l�nea cantaora por alegr�as merced a los medios tonos.Con todo, Carmona aport� gusto en los pasajes de la buler�a, donde se mostr� contenida, elegante, sobria y muy s�lida, rindiendo bien tanto en las partes m�s exigentes de lo agudo como en los tercios que requer�an de mayor contundencia en los graves, discurso que mantuvo en su despedida por fandangos, redondeando una actuaci�n muy variada, aunque excesivamente larga.La segunda entrega correspondi� a Rubio de Pruna, un cantaor de entrega plena que no admite muchas comparaciones en este tiempo, dado que, desde cualquier �ptica est�tica, dio una soberana lecci�n de c�mo afinar por alegr�as, nos regal� momentos incre�bles en las buler�as por sole� en las que el disfrute fue evidente, y proyect� por tangos una ajustada proyecci�n en todos los par�metros sonoros.Otro dato a retener es la matizaci�n mel�dica, su afinaci�n y su facultad para transmitir al p�blico toda la esencia que subyace en el cante, tal que el realismo con que ejecut� las buler�as y los fandangos, emitidos de forma directa, con sobriedad, haciendo f�cil lo dif�cil y destacando por su seguridad ante la capacidad transmisora.De otra parte, Esther Merino ofreci� un programa cantaor complejo y exigente para una artista que siempre los prepara con rigor y seriedad. Esto se evidencia en el procedimiento de la malague�a, graduando las cadencias de corte, o en el tratamiento vocal que dio a los tangos, ofreciendo una lecci�n de virtuosismo y preciosismo sonoro.La cantaora de G�vora (Badajoz) son� con naturalidad y libre de artificio por canti�as, adem�s de conferir los colores, la expresividad y la flexibilidad de la voz al servicio de la m�sica de la buler�a, dando un gran nivel, con detalles muy matizados y detallados, para m�s tarde conmover al respetable por fandangos con un sonido siempre redondo, sin aristas, con interpretaciones personales muy notables y cumpliendo a la perfecci�n su labor de cantaora destacada.La clausura correspondi� a Ezequiel Ben�tez, estricto en el fundamento estructural de la sole� de Alcal� a C�diz pasando por Jerez, sin soslayar jam�s los tercios m�s arriesgados, al par de conseguir momentos muy logrados en el equilibrio sonoro y la descripci�n interpretativa, como puso de manifiesto por alegr�as, demostrando que conoce bien el repertorio, pero aportando un toque personal.Ben�tez redonde� su actuaci�n dando a la malague�a un notable valor personal, ya no solo en lo puramente est�tico, sino musicol�gico. Del mismo modo que proporcion� tercios vitales a los fandangos, sin de dejar de sobreactuar por buler�as, cantes con los que conquist� a un p�blico ejemplar, pero eso s�, enfangados como cada a�o por los disparadores de gritos desde la barra del bar, que les importa la cultura flamenca lo que a m� la cacer�a de gamusinos.Destaquemos, empero, la generosidad y el buen trabajo de los m�sicos acompa�antes, as� como el sonido, perfecto, que no las luces, a las que les sobran colores, y la secuenciaci�n organizada y agradecida de los artistas, que se ajustaron al clasicismo flamenco pero adaptado al tiempo moderno, lo que significa saber qu� y c�mo hay que cantar.Post Data. - En una localidad que es origen de voces tan significativas como Pepe Aznalc�llar, Luis Caballero o El Cabrero, el que su festival haya homenajeado al arriba firmante, es un reconocimiento a los retos logrados desde hace ya casi medio siglo de profesional, pero sobre todo es un honor porque recuerda que la independencia, el esfuerzo y la dedicaci�n al periodismo cultural siempre encuentran eco en el coraz�n de los cabales.
El cante empu�� su cetro en Aznalc�llar
Los aznalcolleros han acogido su encuentro flamenco de 2026 con una forma distinta de presencia. Es el a�o del adi�s de El Cabrero, fallecido el pasado 13 de mayo en su localidad...









