Hay un momento del día en el que el cuerpo parece pedir una pausa casi sin permiso. Suele ocurrir después de comer, cuando baja la alerta, cuesta más concentrarse y el café empieza a parecer una solución automática.

Sin embargo, varios especialistas sostienen que ese bajón no es simplemente una señal de cansancio mal gestionado, sino una respuesta bastante natural del organismo.

Según la Sleep Foundation, el mejor momento para dormir una siesta es durante las primeras horas de la tarde, generalmente entre la 1 y las 3 p. m. Esa franja coincide con el descenso natural de energía que marca el ritmo circadiano y permite descansar sin interferir, en la mayoría de los casos, con el sueño nocturno.

Según el medio EatingWell, la mejor ventana para dormir una siesta está entre la 1 y las 3 p.m., una franja que coincide con el descenso fisiológico de la energía y permite descansar sin alterar demasiado el sueño de la noche.

En ese mismo sentido, la dietista Danielle Smiley explicó al medio EatingWell que, si tuviera que elegir el momento ideal para una siesta, recomendaría las primeras horas de la tarde porque coinciden con el funcionamiento del reloj biológico.