Miami.— La inteligencia artificial (IA) ha convertido la trampa académica en una práctica inmediata, accesible y difícil de comprobar. De la educación básica al doctorado, un estudiante puede presentar un trabajo realizado por una máquina y recibir una calificación por conocimientos que no acreditó.La evaluación debe comprobar quién hizo el trabajo y qué sabe la persona que lo entregó. Dan Schwartz, decano de la Escuela de Posgrado en Educación de la Universidad de Stanford, dijo que “nuestras bases de conocimiento, herramientas, circunstancias y empleos siguen cambiando; necesitamos enseñanza que forme a profesionales adaptables con evaluaciones capaces de demostrarlo”. En EU, una encuesta nacional de la Corporación RAND entre mil 214 jóvenes de 12 a 29 años encontró que el uso de IA para hacer tareas aumentó de 48% en mayo de 2025 a 62% en diciembre del mismo año; 67% consideró que su expansión puede perjudicar el pensamiento crítico. Entre los 13 a 17 años, el Centro de Investigaciones Pew encontró que 54% había recurrido a chatbots para trabajos escolares, 10% para realizar la totalidad o la mayor parte de sus tareas y 59% afirmaba que las trampas con IA ocurrían con cierta frecuencia en su escuela. Lee también 23 mujeres combaten deepfakes pornográficos en Corea del Sur; integran unidad especial contra delitos sexuales digitalesEn otro estudio a 4 mil 354 alumnos de seis preparatorias de cuatro estados de EU, la Universidad de Stanford y Challenge Success encontraron que 24.27% reconoció haber usado IA o dispositivos sin autorización en una evaluación o trabajo escolar y 72.06% admitió alguna conducta de deshonestidad académica. Los autores concluyeron que “este proceso recíproco entre el comportamiento estudiantil y la respuesta institucional ha caracterizado durante décadas los desafíos de la integridad académica; resulta impostergable buscar formas para evitar las trampas a partir de la integridad de estudiantes”. Dos estudiantes en Hingham High School, Massachusetts, utilizaron Grammarly para producir fragmentos de un proyecto sobre Kareem Abdul-Jabbar, entregaron texto sin atribución y citaron libros inexistentes. El historial registró cerca de 52 minutos de trabajo; otros compañeros habían dedicado entre siete y nueve horas. Uno de los alumnos admitió que había utilizado la aplicación para crear partes del guion. El juez federal Paul Levenson escribió que los jóvenes “copiaron y pegaron indiscriminadamente el texto generado por la aplicación, incluidas citas a libros inexistentes, es decir, alucinaciones de la inteligencia artificial”. [Publicidad]En la universidad, la dimensión aumenta; una investigación publicada por la Universidad de California en Berkeley sobre 95 mil 513 alumnos de 20 grandes universidades públicas estadounidenses encontró que dos terceras partes habían utilizado IA generativa durante el ciclo 2023-2024. Entre los usuarios, al menos 9% la empleó para hacer trampa. La proporción llegó a 26% entre quienes recurrían diariamente a la herramienta y fue de 7% entre los usuarios mensuales. También cambió según la disciplina: alcanzó 17% en economía, 16% en periodismo y 5% en biología. Igor Chirikov, autor principal, advirtió que “puedes producir algo brillante para la clase e incluso obtener una buena calificación, pero no dejar de desarrollar la capacidad que la tarea buscaba formar que, entre otras cosas, es aprender a pensar, a dilucidar”. Lee también Trump dice que EU e Israel aplazarán ataques contra Irán; añade que aliados acordaron bases para dar fin a guerraChirikov revisó más de 500 mil notas asignadas entre 2018 y 2025 en una universidad pública. Tras la aparición de ChatGPT, la proporción de calificaciones máximas aumentó 13% en cursos especialmente expuestos a tareas de redacción y programación que la IA puede resolver. El incremento fue mayor cuando los trabajos hechos en casa representaban una parte importante de la nota. En la Brown University, un examen de economía realizado fuera del aula terminó con una mediana de 98%; 40 de los 86 estudiantes obtuvieron 100%. Bobby Pakzad-Hurson, profesor asociado de Economía en la institución, dijo: “No veo cómo, especialmente después de esto, algún profesor podría conservar confianza alguna en un examen realizado en casa”. [Publicidad]La conducta alcanzó el doctorado. Haishan Yang, alumno de la Universidad de Minnesota, presentó en agosto de 2024 un examen de ocho horas que prohibía expresamente utilizar IA. El comité encontró fuentes irrelevantes, conceptos ajenos al curso, errores, falta de citas e inconsistencias en su testimonio. Un panel determinó por unanimidad que utilizó IA y ordenó su expulsión. Uno de sus profesores declaró que la confianza entre doctorandos y maestros “había quedado destruida y sería extremadamente difícil restablecerla”.Lee también Reportan extranjeros entre los 13 muertos tras caída de avioneta en Perú; consulados reciben aviso[Publicidad]En una encuesta de mil 57 docentes universitarios, 78% afirmaron que las trampas aumentaron con la IA generativa; 73% habían enfrentado casos de integridad académica y 74% consideraron que la tecnología perjudicará el valor de los títulos. Turnitin, verificador de plagio, informó que 19.4% de 33 millones de trabajos recibieron puntuación superior a 80% de texto presuntamente generado, una estimación insuficiente para acreditar fraude. La Universidad Stanford amplió la supervisión de siete a más de 50 cursos. James Zou, profesor de ahí, advirtió que “los detectores son demasiado poco fiables y está demasiado en juego para los estudiantes como para confiar en ellos sin evaluación rigurosa y mejoras sustanciales”. Princeton University aprobó vigilar todos sus exámenes presenciales desde julio, después de 133 años de evaluaciones basadas en su Código de Honor.Davinia Hernández-Leo, profesora de la Universidad Pompeu Fabra, explicó que “cualquier detector de lenguaje de inteligencia artificial suficientemente avanzado será burlado por un generador de lenguaje de inteligencia artificial igualmente avanzado”. Estefanía Cortés, universitaria en Miami, Florida, dijo a EL UNIVERSAL que “esta tecnología se ha convertido en herramienta que transforma la forma de estudiar de jóvenes; el gran reto es la manera en que se utilice. Para mí lo más importante es desde la ética personal”. Una encuesta entre 3 mil 839 universitarios de 16 países encontró que 86% utilizaban IA, 24% la empleaban para producir primeros borradores y 86% desconocían plenamente las reglas institucionales. Estudiantes fantasmas hechos con IA cobran fondos federalesLee también Apagón afecta al occidente de Cuba; falla en la red deja sin luz a La Habana[Publicidad]En México, la encuesta de la Secretaría de Educación Pública (SEP) reunió respuestas de un millón 143 mil 451 estudiantes y 133 mil 582 docentes de 2 mil 900 instituciones: 66% del alumnado utilizaba IA semanalmente y 79% había generado textos durante los tres meses anteriores. Entre los profesores, los porcentajes fueron de 60% y 76%. La encuesta fue censal y no probabilística. En instituciones públicas mexicanas, 76.7% de los estudiantes y 75.3% de los profesores desconocían alguna normativa sobre IA. En las particulares, las proporciones fueron de 67.2% y 61.1%. Una consulta de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) encontró que cerca de ocho de cada 10 participantes percibían una falta de directrices claras. Melchor Sánchez Mendiola, titular de la Coordinación de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativos, explicó que “si las evaluaciones premian únicamente la reproducción de información, no nos sorprenda que la IA nos ponga en crisis en nuestro modelo tradicional”. En 2026, la SEP presentó 10 principios sobre transparencia, capacitación, alfabetización digital y rediseño de las evaluaciones. Su diagnóstico fue que “los instrumentos de evaluación que no contemplan esta realidad están midiendo algo distinto de aquello que pretenden medir”. La UNAM recomienda exámenes orales, trabajos supervisados, seguimiento del proceso, verificación de fuentes y declaración del uso de IA. México carece de una norma nacional obligatoria, un registro de casos confirmados y criterios comunes de sanción. Sánchez Mendiola afirmó que “la decisión sobre qué vale como evidencia del aprendizaje debe seguir siendo humana, académica e institucional”. [Publicidad]Lee también Metro de Panamá sufre ciberataque a control de operaciones; autoridades investigan alcance del incidenteEl más reciente examen de ingreso a la UNAM expuso la dificultad para autentificar evaluación digital. La Universidad bloqueó mil 117 exámenes de 107 mil 349 aspirantes durante los dos primeros fines de semana por conductas contrarias a la normativa. Después denunció penalmente a personas y empresas que vendían servicios fraudulentos y suspendió provisionalmente las inscripciones. Para resolver el caso, anunció un examen adicional para los aspirantes admitidos con el fin de descartar fraudes ante irregularidades detectadas en los resultados de la prueba original. Además, el rector Leonardo Lomelí nombró a Javier de la Fuente como nuevo secretario general, tras la renuncia al cargo de Patricia Dávila, en medio de las irregularidades detectadas en la prueba de admisión en línea. Una docente de la Ciudad de México comentó a este medio que “en México estamos a años luz antes de que haya protocolos eficaces para controlar que los alumnos no hagan trampa con la IA; hasta profesores se involucran y hacen trampa”.[Publicidad]Lee también Llaman “sinvergüenza” y “ridículo” a Pedro Sánchez; publica video sobre playlist de verano en medio de crisis migratoriaEn Reino Unido, 95% de universitarios encuestados en 2026 utilizaban IA, 94% en trabajos evaluados y 12% incorporaban texto generado, cuatro veces la proporción de 2024. Las solicitudes de acceso a la información permitieron confirmar casi 7 mil casos de trampa durante el ciclo 2023-2024. Mike Sharples, profesor emérito de Tecnología Educativa de la Universidad Abierta, dijo: “El papel del profesor debe cambiar y dejar de basar tanto la evaluación en textos escritos; debemos valorar pensamiento y creatividad mediante exámenes orales”. En Canadá, una encuesta entre 423 estudiantes halló que 59% usaban IA en trabajos. Entre los usuarios, 82% reconocieron presentar como propio el contenido generado; 32% la empleaban para ensayos o informes y 24% para pruebas; 65% consideraban que su conducta era trampa y 67% admitían aprender o retener menos información. Sarah Elaine Eaton, profesora de la Universidad de Calgary, dijo que “cuando los estudiantes disponen de herramientas poderosas, el viejo modelo de evaluar si alguien puede producir por sí sólo un ensayo pulido deja de sostenerse”. Una encuesta de la Universidad Goethe de Frankfurt, Alemania, entre 4 mil 48 universitarios encontró que 89% usaban IA para escribir y 72% reconocieron la tentación de entregarle tareas completas. Más de la mitad sentía que podía trabajar menos de forma independiente y 45.5% temían perder pensamiento crítico. Nora Hoffmann, autora principal del estudio, señaló que “muchos estudiantes aprendieron a escribir antes de que la IA se generalizara y todavía perciben lo que se pierde al delegar demasiadas tareas y responsabilidades a una máquina inteligente”. Lee también Tiroteo en Twin Falls, Idaho, deja tres muertos y dos heridos; sospechoso fallecióEn España, siete de cada 10 alumnos encuestados en la Universidad de las Islas Baleares utilizaban ChatGPT y 8% reconocieron generar textos para copiarlos y pegarlos. Otra investigación entre 800 universitarios situó el uso de IA en 90%; 78% expresaba preocupaciones éticas, 61% carecía de capacitación institucional y 18% consideraba que sus profesores estaban bien preparados. Sonia Martínez Vivas, directora de la Fundación Conocimiento y Desarrollo, aseguró que “el contexto social y tecnológico actual, marcado por el avance de la inteligencia artificial, exige a las universidades reforzar su capacidad de adaptación”. En Perú y Chile, una investigación con 659 estudiantes de 13 universidades encontró una relación estadísticamente significativa entre la incorporación de IA y las dimensiones de la integridad académica. El estudio mide percepciones, confianza, responsabilidad, justicia y riesgos; carece de una tasa de alumnos sorprendidos haciendo trampa. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) propone reglas de uso responsable, capacitación, programas piloto y sistemas especializados para la educación superior. Su diagnóstico señala que la IA afecta “la integridad académica, la equidad, la fiabilidad del contenido generado y el desarrollo de los conocimientos y las capacidades de los estudiantes”. El Bachillerato Internacional permite utilizarla, exige reconocer el contenido generado y mantiene la calificación en manos humanas. Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.