0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLos muy atrevidos y llamativos carteles de la última pastelería dirigida principalmente a los visitantes ocasionales del eje verde de la calle Consell de Cent están crispando a muchos vecinos de los alrededores. De todas formas no se trata de una mera cuestión de gustos. El tremendamente vistoso tinglado de destacados ojos, color amarillo y diferentes relieves a fin de evocar al queso más alegre incumple de manera contundente la normativa referida al paisaje urbano del Ayuntamiento de Barcelona. A lo mejor hasta les cae una multa.“En todo el distrito del Eixample, tanto las asociaciones de comerciantes como las de vecinos, apostamos por la defensa del comercio de proximidad de siempre –detalla Joaquim Mallen, de la asociación del vecinos del barrio de Fort Pienc–, porque estas tiendas cercanas cohesionan los barrios y ayudan a preservar sus identidades. El Ayuntamiento ya puso en marcha en la calle Consell de Cent un plan de usos para frenar el crecimiento de los monocultivos comerciales y para que todos respeten las fachadas. No entendemos que no se hagan más controles para evitar casos tan flagrantes como este”.Muchos temen que la proliferación de negocios dirigidos a visitantes acabe con los de siempreLa polémica tiene lugar después de que unos cuantos negocios de barrio de toda la vida, caso por ejemplo de las bodegas Fermín y Carol, en la Barceloneta y en el Clot, respectivamente, denunciaran las presiones municipales a fin de que retiraran sus carteles de siempre, unos carteles que muchos consideran señas de identidad de sus respectivos barrios. La indignación desatada fue tal que el gobierno del alcalde Jaume Collboni anunció que frenaba estas presiones y que reformaría la ordenanza de paisaje urbana con el objetivo de proteger de veras estas partes de la identidad más informal de Barcelona.Además, hace pocos días La Vanguardia explicó que el eje verde de Consell de Cent devino en un nuevo punto de encuentro de vecinos de todos los barrios que lo envuelven, pero que esta pacificación también está alimentado algunos efectos no deseados del turismo.En apenas cinco años se doblaron los precios de los alquileres de los locales comerciales de los tramos más frecuentados, sobre todo los del lado de la derecha. Ello está dando pie a una proliferación de negocios dirigidos principalmente al visitante ocasional, llámenlos turistas, expats o personas de otras poblaciones que se acercan a pasar la tarde. Hablamos sobre todo de las últimamente conocidas como cafeterías de especialidad, de heladerías de autor con gran variedad de toppings , de muchos brunchs...Fuentes municipales apuntan que, fruto de una inspección municipal realizada el 9 de julio, “el Ayuntamiento ya incoó un procedimiento para requerir la adecuación de la fachada a la normativa vigente del local del número 380 de la calle Consell de Cent llamado Boom Cake, dado que presente incumplimientos de la ordenanza de usos del paisaje urbano. Además, el Ayuntamiento también incoó un expediente sancionador de carácter económico”.Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.