Sadanand DhumeActualizado Domingo,
agosto
00:00Narendra Modi ha dominado la pol�tica india durante m�s de 12 a�os. El primer ministro ha derrotado a los partidos de la oposici�n, ha convertido a su propio Bharatiya Janata Party en una formidable maquinaria de ganar elecciones y ha intimidado a muchos cr�ticos. Pero puede que Modi haya encontrado por fin un rival a su altura en un movimiento de la Generaci�n Z que comenz� hace menos de tres meses con una publicaci�n sat�rica en las redes sociales.El movimiento de protesta est� liderado por el Cockroach Janta Party [Partido Popular de las Cucarachas], llamado as� por un comentario despectivo que el presidente del Tribunal Supremo de India hizo sobre los j�venes indios desempleados. Hace unos d�as el movimiento de las cucarachas logr� una importante victoria: oblig� a dimitir al ministro de Educaci�n de Modi, Dharmendra Pradhan. Pradhan se hab�a convertido en el centro de las protestas en todo el pa�s de quienes estaban indignados por el destartalado sistema educativo de India y las escasas oportunidades laborales para los j�venes.La dimisi�n del ministro de Educaci�n lleg� despu�s de una semana dram�tica. El 18 de julio, la polic�a de Delhi hospitaliz� por la fuerza a un destacado activista medioambiental y educativo que hab�a emprendido una huelga de hambre de casi tres semanas en solidaridad con los manifestantes. El 20 de julio, miles de manifestantes avanzaron en masa hacia el Parlamento indio. Polic�as y fuerzas paramilitares armados con porras, gases lacrim�genos y armas de perdigones se enfrentaron a los manifestantes. Al menos 60 manifestantes y m�s de 100 agentes de polic�a resultaron heridos en los enfrentamientos, seg�n la polic�a de Delhi. Los v�deos que mostraban a la polic�a empleando una fuerza excesiva se difundieron r�pidamente por las redes sociales.La refriega de Delhi marc� el punto culminante de varias semanas de protestas. El detonante fue una decisi�n del Gobierno en mayo de anular un examen nacional de acceso a las facultades de Medicina despu�s de que aparecieran pruebas de que sus preguntas hab�an circulado previamente por aplicaciones de mensajer�a. La polic�a detuvo a m�s de una docena de personas que supuestamente formaban parte de una red que filtr� las preguntas del examen. La filtraci�n -parte de un patr�n recurrente en los �ltimos a�os- provoc� una indignaci�n generalizada tanto entre los estudiantes como entre sus padres.Los j�venes se indignaron a�n m�s cuando el presidente del Tribunal Supremo de India se refiri� el 15 de mayo a los j�venes desempleados como �par�sitos� y �cucarachas�. En una respuesta irreverente publicada al d�a siguiente en X, Abhijeet Dipke, un indio de 30 a�os residente en Boston que se gradu� el a�o pasado en la Universidad de Boston con un m�ster en relaciones p�blicas, plante� una sencilla pregunta: ��Qu� pasar�a si todas las cucarachas se unieran?�.Con ayuda de amigos y de la IA, Dipke cre� una p�gina web para el Cockroach Janta Party, que se define como �un partido pol�tico para la gente a la que el sistema olvid� contar� (janta o janata significa �el pueblo� en hindi). En cuesti�n de semanas, el n�mero de seguidores del movimiento en Instagram se hab�a disparado hasta los 22 millones, m�s del doble que los del Bharatiya Janata Party de Modi. (Ahora son casi tres veces m�s). En junio, Dipke regres� a India para liderar el movimiento de protesta que hab�a desencadenado.Muchos observadores han comparado el movimiento de las cucarachas de India con la Primavera �rabe, que barri� del poder a Hosni Mubarak en Egipto y a varios otros gobernantes en la d�cada de 2010, as� como con las protestas m�s recientes en Sri Lanka, Bangladesh y Nepal que expulsaron del poder a pol�ticos establecidos.Estos paralelismos son exagerados. A diferencia de Egipto o Nepal, India es una democracia consolidada con una larga tradici�n de alternancia en el poder a trav�s de las urnas. El Gobierno mantiene un firme control sobre la polic�a y las fuerzas paramilitares, y el Ej�rcito indio, a diferencia de muchos de sus hom�logos en el mundo en desarrollo, tiene un historial de mantenerse apol�tico. India tambi�n es demasiado grande y est� demasiado descentralizada para que ning�n grupo pueda derrocar al Gobierno simplemente paralizando la capital nacional. La pol�tica, las finanzas, el entretenimiento y la tecnolog�a del pa�s no est�n concentrados en una sola ciudad.Aun as�, Modi tiene motivos para preocuparse. Sobre el papel, puede parecer cerca del apogeo de su poder, despu�s de haberse recuperado pol�ticamente con rapidez tras perder esca�os en las elecciones generales de 2024. Durante los �ltimos dos a�os ha llevado al BJP a victorias electorales en estados importantes, y las deserciones a gran escala hacia el BJP han vaciado a varios partidos de la oposici�n.Sin embargo, examinadas las cosas m�s de cerca, las vulnerabilidades de Modi se hacen evidentes. Hace doce a�os lleg� al poder present�ndose como un reformista que acabar�a con la corrupci�n p�blica y resolver�a el problema del desempleo en India. Ni siquiera se ha acercado a lograr ninguno de los dos objetivos. Aunque los medios tradicionales indios puedan respaldarlo, esto est� perdiendo mucha importancia en la era de las redes sociales.A sus 75 a�os, el primer ministro gobierna un pa�s joven (con una edad media de 29 a�os) agitado tanto por la ambici�n como por la desilusi�n. Aproximadamente una cuarta parte de los 1.500 millones de habitantes de India tiene entre 15 y 29 a�os. Seg�n un estudio reciente de economistas de la Universidad Azim Premji, el 40% de los graduados indios menores de 25 a�os est� desempleado.Las circunstancias externas tampoco parecen propicias. La IA amenaza con frenar la industria india de las tecnolog�as de la informaci�n, una de las pocas fuentes fiables de creaci�n de empleos de clase media. La guerra en Ir�n lastra la econom�a india, dependiente de las importaciones de energ�a. Y la Administraci�n Trump ha endurecido las restricciones a la inmigraci�n procedente de India, cerrando en la pr�ctica una v�lvula de escape para los j�venes ambiciosos.El periodista indio Varghese George describe el enfrentamiento del BJP con los manifestantes de las cucarachas como un cara a cara entre la �generaci�n WhatsApp� m�s veterana de India y la �generaci�n Instagram�. Como han demostrado estas protestas, la generaci�n Instagram tiene de su lado tanto la fuerza de los n�meros como la energ�a.Sadanand Dhume es investigador s�nior en el Council on Foreign Relations. Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido del ingl�s por L. Iglesias
















