Actualizado S�bado,

julio

12:49La dimisi�n este s�bado del ministro de Educaci�n de India, Dharmendra Pradhan, supone la primera gran victoria pol�tica del ins�lito movimiento de las 'cucarachas', una revuelta juvenil nacida en las redes sociales que, en apenas unas semanas, ha conseguido poner contra las cuerdas al poderoso Gobierno de Narendra Modi. Lo que comenz� como una protesta contra las filtraciones de ex�menes p�blicos ha acabado convirti�ndose en el mayor desaf�o callejero al Ejecutivo desde el inicio de su tercer mandato.Pradhan present� su renuncia en plena escalada de las movilizaciones, despu�s de varios d�as de protestas multitudinarias en todo el pa�s por las irregularidades denunciadas en ex�menes de acceso a la universidad y a la funci�n p�blica, un problema que afecta cada a�o a millones de j�venes en un pa�s donde un puesto estatal sigue siendo una de las pocas garant�as de estabilidad econ�mica. La salida del ministro rompe ahora con la estrategia mantenida hasta ahora por Modi, que hab�a evitado asumir responsabilidades pol�ticas pese al creciente malestar social.Pradhan anunci� su decisi�n en un mensaje publicado en X mientras la polic�a lanzaba gases lacrim�genos contra miles de manifestantes concentrados en Jantar Mantar, el espacio habitual de protesta en Nueva Delhi."Teniendo en cuenta la situaci�n que se ha producido en Jantar Mantar y en todo el pa�s, para que las fuerzas antinacionales no se aprovechen de ella, he enviado mi carta de renuncia al primer ministro", escribi�. "Respeto profundamente las aspiraciones, los sentimientos y las expectativas leg�timas de la juventud del pa�s".En su mensaje insisti� en que no quer�a que las protestas fueran utilizadas por "fuerzas antinacionales" ni que los estudiantes terminaran "atrapados en complejidades legales" en lugar de concentrarse en sus estudios.Su dimisi�n fue recibida con euforia por los manifestantes, que llevaban d�as exigiendo su salida como s�mbolo de la responsabilidad pol�tica por el colapso del sistema de ex�menes. En Jantar Mantar, donde las autoridades restringieron el acceso a internet y cerraron 18 estaciones de metro para contener las concentraciones, los asistentes celebraron la noticia entre aplausos y gritos de victoria."Lo hemos conseguido", proclam� Abhijeet Dipke, fundador del Partido Janata de la Cucaracha (CJP), el movimiento sat�rico que ha canalizado la indignaci�n estudiantil. Poco despu�s, el grupo public� un mensaje en redes sociales que resum�a el sentimiento de sus seguidores: "Las cucarachas ganaron. La democracia gan�".Pero el CJP asegura que la batalla no ha terminado. Sus dirigentes mantienen dos exigencias: que se retiren todos los procesos penales abiertos contra los manifestantes y que las familias de los estudiantes que se suicidaron tras las filtraciones de ex�menes reciban compensaciones econ�micas. "No vamos a detenernos aqu�. Que nadie se meta con las cucarachas", advirti� Dipke.El nombre del movimiento resume buena parte de su estrategia. La cucaracha, tradicionalmente utilizada como insulto para describir a quienes son considerados insignificantes o indeseables, fue resignificada por sus impulsores como un s�mbolo de resistencia. A trav�s del humor, la s�tira y una intensa actividad en redes sociales, el CJP consigui� conectar con una generaci�n marcada por el desempleo, la precariedad y la sensaci�n de que incluso el esfuerzo acad�mico ha dejado de garantizar oportunidades.Masiva marcha hacia el ParlamentoLa indignaci�n termin� estallando esta semana, cuando miles de estudiantes marcharon hacia el Parlamento. La respuesta policial endureci� todav�a m�s las protestas. Las fuerzas de seguridad cargaron con porras, emplearon gases lacrim�genos y, seg�n denunciaron varios participantes, utilizaron incluso armas de perdigones para dispersar a la multitud. Las im�genes de j�venes ensangrentados y detenidos circularon r�pidamente por internet y multiplicaron las movilizaciones en decenas de ciudades.Hasta ahora, el Gobierno de Modi hab�a intentado contener la crisis sin asumir costes pol�ticos. Anunci� la creaci�n de tribunales especiales para investigar los casos de filtraciones de ex�menes y prometi� endurecer la legislaci�n contra el fraude en los ex�menes. Sin embargo, esas medidas fueron recibidas como insuficientes por los manifestantes, que exig�an responsabilidades directas dentro del Ejecutivo. La dimisi�n de Pradhan no garantiza el final de la crisis, pero representa un punto de inflexi�n. Es la primera concesi�n importante arrancada por las cucarachas que desaf�an al poderoso Modi.