En su libro ‘Sudor’, la artista Mariela Sancari investiga la historia sociopolítica, religiosa y filosófica del líquido salino que termorregula el cuerpo

A la artista Mariela Sancari (Buenos Aires, 50 años) le gustan las películas en las que algún personaje sale sudando en una situación extraordinaria, no solo en esos momentos en los que está culturalmente aceptado, como sudar trabajando, haciendo deporte o teniendo relaciones sexuales. “Adoro las escenas en las que el sudor causa vergüenza o mete a alguien en problemas, porque así podemos pensarlo y discutirlo”, cuenta la autora de Sudor (Comisura, 2026), un estimulante análisis que combina el relato autobiográfico, el ensayo, la poesía y la experimentación fotográfica con su propio sudor a propósito de ese líquido que termorregula nuestro cuerpo y que ha definido su existencia.

Desde niña, Sancari sufre hiperhidrosis severa, una enfermedad caracterizada por una sudoración incontrolable que se estima que afecta a entre el 1% y el 5% de la población mundial. “Todas y cada una de las relaciones de mi vida han estado definidas por el sudor, hasta que no escribí este libro, solo lo había vivido a través del trauma, la frustración, el sufrimiento, la pena y la incomodidad en las relaciones”, revela.