Una nueva ola de calor se cierne sobre la Península Ibérica, con muchas localidades con máximas que superan los 35 grados, alcanzando los 40 en algunas zonas y con mínimas que hacen difícil ‘pegar ojo’ por la noche, por lo que, en pleno comienzo del mes de agosto, se busca una escapada que permita un ligero respiro de las temperaturas altas, algo que todavía es posible sin salir del continente europeo, con varias visitas fácilmente accesibles desde aeropuertos españoles.

Dublín (Irlanda)

Con una temperatura media en verano que se sitúa entre los 15 y 20 grados de forma habitual, tiene un paisaje verde y vibrante que la hace perfecta para una escapada en la que se quiere combinar visita urbana con naturaleza impactante con excursiones a la costa de Howth o los Acantilados de Moher.

En la ciudad de Dublín se pueden visitar atractivos interesantes como la universidad Trinity College, el Castillo, la Catedral de San Patricio y la de Christ Church, además de la fábrica Guinness o tomar una cerveza en el mítico Temple Bar o disfrutar de naturaleza en el Phoenix Park. Tiene facilidad de vuelos directos desde múltiples aeropuertos españoles.

Brujas (Bélgica)