Esta revista conoció en exclusiva los movimientos que dio el Gobierno del presidente Gustavo Petro, detrás del comité fiduciario que se realizó esta semana para definir la suerte de Fernando Merchán, el actual gerente del megaproyecto para construir el Aeropuerto del Café (Aerocafé) en el municipio de La Palestina, en Caldas. Fuentes consultadas al interior de la Dirección Nacional de Planeación (DNP) y de la Gobernación de Caldas le confirmaron a SEMANA que el pasado miércoles 29 de abril a las 10:30 a.m., estaba citado el comité fiduciario que tenía programado en la agenda definir el futuro de Fernando Merchán en la gerencia del megaproyecto.Exclusivo: SEMANA revela pruebas de cuestionados cambios en la multimillonaria licitación de Aerocafé y que podrían beneficiar a contratistas investigadosPero en medio del comité programado para este miércoles, el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) habría retirado del orden del día ese punto sobre Merchán, por lo que se aplazó la discusión frente al futuro del actual gerente del ambicioso proyecto que ha impulsado durante su Gobierno el presidente Gustavo Petro.Un empleado dentro de la gerencia de Aerocafé explicó que esta decisión que tiene en la cuerda floja a Merchán, estaría relacionado porque a la fecha “no han iniciado la obra. No se ha movido una sola piedra”. A pesar de que desde diciembre de 2025, la primera dase de la construcción fue adjudicada formalmente al Consorcio Aeropuerto del Café SK (integrado por KMA Construcciones y Sonacol). Foto: AEROCAFÉLo grave del asunto es que ese contrato para la construcción de la pista de casi 1.500 metros, se destinó un presupuesto de 634.000 millones de pesos, además, se entregaron más de 20.000 millones de pesos para la interventoría que le hace monitoreo al avance de la obra. Sin embargo, siete meses después de que se entregó ese contrato serían escasos los avances del proyecto que fue considerado como una “obra estratégica” para el Gobierno Petro, pero que hasta habría terminado salpicada por una poderosa influencia política para modificar la multimillonaria licitación, incluyendo anticipos y retirando cláusulas que protegían el contrato de oferentes con procesos activos con el Estado. Una de las situaciones más delicadas del caso, según las fuentes consultadas por SEMANA, es que parte del equipo del Patrimonio Autónomo del Café (equipo a cargo de los recursos del proyecto), del que hace parte Merchán, vivirían en Bogotá, a pesar de que la obra es en otra región, tendrían una oficina en el World Trade Center de la Calle 100 y y se la pasarían viajando a Caldas para vigilar la obra, lo que representa más gastos. La gota que habría rebosado la copa se habría dado cuando Merchán, al parecer, mostró su intereses de querer aumentar los salarios a los empleados de la Unidad de Gestión del Patrimonio, a pesar de los pocos avances de la obra, y pretendía quedarse atornillado por los 3 años que se fijaron para hacer la obra. Esta sería la tercera vez que el comité fiduciario ha intentado definir la suerte de Merchán al frente de Aerocafé, pero el Gobierno no ha tomado una decisión definitiva a pesar de lo que está sucediendo con la obra. SEMANA se contactó en varias oportunidades con Nhora Modragón, directora del Dapre, para entender por qué no se discutió el tema de Fernando Merchán, pero hasta la publicación de este artículo no hubo respuesta.