A pocos días del final del gobierno del presidente Gustavo Petro, un nuevo escándalo, relacionado con una joven activista de izquierda, evidenciaría una presunta red que controlaría la Aeronáutica Civil, una entidad técnica que cuenta con un jugoso presupuesto que supera los 2 billones de pesos anuales.Aerocivil rompe el silencio sobre el escándalo de Gabriela Muñoz y sus influencias en la contratación del EstadoAngie Rodríguez, gerente del Fondo Adaptación, reveló cómo una joven llamada Gabriela Muñoz “manejó a su antojo la Aeronáutica Civil”. Esa denuncia puso en el ojo del huracán a Muñoz, luego de conocerse que su hermano y sus primos habrían sido vinculados a la entidad por supuesta imposición de la familia.SEMANA conoció que desde el aterrizaje de la familia Muñoz en la Aerocivil se desplegó una red de contratistas y funcionarios que ejercerían poder en la entidad, supuestamente, con la bendición del presidente Petro. Este medio se comunicó con una decena de trabajadores, funcionarios y altos exfuncionarios que entregaron la radiografía sobre cómo operaría este entramado.Liliana de las Mercedes Olaya, la mamá de los hermanos Muñoz, fue quien confesó al país que ella fue la responsable de vincular a sus hijos y sobrinos en la Aerocivil. Esto dejaría al descubierto un delicado caso de nepotismo. Pese a ser una auxiliar, Muñoz Olaya viajaba en avión de la Policía Nacional y era la sombra del director de la Aerocivil. Caso similar al de las hermanas Guerrero. Foto: CUENTA DE X@GABYMUNOZZ_Olaya logró esa influencia a raíz de la cercanía que tendría con el presidente y amasó su poder cuando llegó a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), según fuentes consultadas por esta revista. Ella habría llegado a esa entidad por orden de Jorge Lemus, su exjefe en el Cuerpo de Bomberos de Bogotá. La mujer aterrizó en la DNI siendo psicóloga y especialista en administración. Arrancó de analista y llegó a tomar las riendas de la coordinación de análisis de la Dirección de Contrainteligencia del DNI. Los testimonios conocidos por SEMANA detallaron que sería “la verdadera líder de la inteligencia de Colombia” y tendría línea directa con Petro, supuestamente, para darle información de lo que se movía en ese organismo. Olaya salió de la entidad en julio de 2026.Abren investigación a la joven Gabriela Muñoz por el escándalo de la AeroCivil: ¿qué pasará con sus familiares?Jóvenes y poderososEsa cercanía de Olaya Cabrales con el Gobierno le habría permitido influir en el entonces director de la Aerocivil, general (r) José Henry Pinto, quien nombró a los hermanos Muñoz el mismo día: 30 de mayo de 2025. Lo curioso es que ninguno presentó una declaración de conflicto de interés. El oficial retirado explicó que los vinculó a la entidad porque “la mamá de Gabriela conoce al presidente (Petro) hace 16 años”.Santiago Muñoz se turnaba con su hermana los acompañamientos a Luis Martínez Chimenty, director de la Aerocivil, en reuniones directivas, siendo auxiliar. Foto: CUENTA DE X @AEROCIVILCOAsí fue como Gabriela entró siendo auxiliar grado uno asignada al área de investigaciones de la Secretaría de la Autoridad, y su hermano Santiago como auxiliar grado cinco al grupo de vuelos, teniendo en cuenta que es piloto. El general (r) aseguró: “Mientras estuve, cumplieron sus funciones de la mejor manera”. Sin embargo, fuentes dentro de la entidad advirtieron que hasta noviembre de ese año, es decir, seis meses después de que entró Gabriela, sus compañeros de trabajo reportaron que “nunca fue a trabajar” y hasta se preguntaban “¿quién era esa señora?”. Para esa época, el general (r) Pinto renunció a la Aerocivil.Con la llegada de Luis Alfonso Martínez Chimenty a la dirección, la Aeronáutica habría quedado a los pies de los jóvenes Muñoz. Una alta funcionaria aseveró que “con la llegada del nuevo director aparecieron ella y su hermano. Empiezan a participar en todas las reuniones”.Exdirector de la Aerocivil reveló la verdad de cómo llegó Gabriela Muñoz a la entidadJosé Pompilio Muñoz, esposo de Olaya Cabrales, juega un papel importante en la trama. Fuentes cercanas a la familia le contaron a SEMANA que, incluso desde antes del ascenso de Martínez a la Dirección General, comenzó a acompañar las comisiones de la entidad, siempre con alguno de sus hijos.SEMANA también tuvo acceso a varios informes de comisión que presentó Gabriela Muñoz desde noviembre del año pasado para acompañar al “director general” al Congreso Nacional de Infraestructura en Cartagena, a la inauguración del radar del aeropuerto de Leticia, Amazonas, a la apertura de la Asamblea de Delegados de la Asociación Colombiana de Controladores (Acdecta) en Santa Marta, a verificar las obras del aeropuerto de Tolú y a iniciar la construcción de la terminal aérea en Barranquilla. Todo como una auxiliar grado uno. SEMANA también tuvo acceso a varios informes de comisión. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA APIHubo gastos de viáticos, tiquetes de avión y hasta el uso de una aeronave de la Policía para trasladarse al evento en Leticia, similar a la polémica de Juliana y Verónica Guerrero con su viaje a Valledupar. Fuentes consultadas por este medio confirmaron que desde ahí “no dejaron solo al director”.El poder de Gabriela también quedó en evidencia con el trato preferencial que se le daba desde el día uno. En julio de 2025 presentó su horario de clases de pregrado, pese a que este permiso es solo para estudiantes de posgrado; solicitó horas de estudio de 45 minutos diarios. Igualmente, se le han concedido al menos dos permisos y licencias no remuneradas.“Éramos testigos de cómo Santiago, el hermano de Gabriela, contestaba el teléfono al director. El tema estaba dividido: Gabriela coordinaba nombramientos, despidos, traslados y lo que tuviera que ver con la gente. Su hermano era el de los contratos de obras millonarias”, dijo un alto exfuncionario.Gabriela Muñoz, mencionada por Angie Rodríguez en la Aerocivil, se pronunció: “Rechazo de manera categórica las pruebas falsas”Así fue como habrían ingresado familiares de los poderosos hermanos, como Silvana María Muñoz, Samuel Muñoz y Daniel Felipe Arias, quienes, según funcionarios de la entidad, serían primos.En el interior de la Aerocivil denuncian que Gabriela y Santiago se unieron junto con un puñado de funcionarios, entre ellos Daniel Felipe Suárez, quien venía desempeñándose como el secretario de Servicios Aeroportuarios, una dependencia que maneja un presupuesto que supera el billón de pesos, al parecer, para tener el control de los contratos más grandes.Varios funcionarios manifestaron que Daniel y Gabriela “tenían una relación muy cercana” que les habría permitido crear un círculo de confianza con Santiago para sacar contratos “manipulados”, como el de 78.000 millones de pesos para la vigilancia de aeropuertos, y otro, de 20.000 millones de pesos, para servicios de cafetería y transporte. Esos procesos terminaron con más de 400 observaciones y sin ver la luz.Daniel Felipe Suárez Estrada se convirtió en una figura muy cercana a Gabriela Muñoz. Renunció a la Aerocivil para darle paso a su hermano David Steven. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA APISEMANA ya había advertido desde mayo de este año que Daniel Suárez habría llegado a la entidad sin cumplir los requisitos. Aunque tiene experiencia en el sector público, no ha estado relacionado con temas aéreos. Pese a las alertas, Suárez Estrada renunció hace pocos días a su cargo en la Aerocivil para llegar a la Subdirección de Infraestructura del MinInterior. Lo más curioso es que, antes de su salida, a su hermano David Steven Suárez Estrada le fue cedido un contrato para servicios jurídicos con honorarios de 17 millones de pesos mensuales hasta diciembre en la Aerocivil.Las fuentes de la entidad develaron que “Santiago Muñoz siempre está en la oficina de la Dirección General y todo el tiempo llama a preguntar por contratos en los que pide modificaciones”.El poder de los hermanos en la Aerocivil habría llegado a tal punto que altos funcionarios que prefirieron guardar su identidad por temor a represalias contaron que “Santiago entraba a las reuniones a gritar. Él le alzó la mano a Martínez Chimenty e incluso una vez le pegó un calvazo en una reunión directiva”. Los trabajadores lo señalaron a él y a David Suárez como la nueva sombra del poder. Gustavo Petro y Gabriela Muñoz Foto: Foto de las redes sociales de Gabriela Muñoz.Contratos en alerta rojaSEMANA conoció que hubo varios encontronazos entre asesores jurídicos de la Aerocivil y la Dirección, presuntamente, por directrices de la familia Muñoz.La evidencia del caos interno quedó consignada en documentos diligenciados por Farid Parra Caro, quien aseguró que el pasado 17 de marzo el director pidió la renuncia de directivos, incluso haciéndolos diligenciar un formato único en el que informan que dejan sus cargos.Por eso, el 10 de abril radicó un documento en el que aseveró que no iba a dejar su puesto: “Me permito manifestar que desisto de la renuncia y continuaré en mi cargo”. Además, sostuvo que las renuncias, por orden de Martínez, quedaron sujetas a votaciones en comité.Pese a esto, la Dirección aceptó la renuncia, pero él expresó en un documento que esta “no fue voluntaria y no fue irrevocable, sino un formato presentado para todos” en la reunión.Luego de ese episodio, Narda Roa, exasesora jurídica de la Dirección, presentó una renuncia en la que aseguró que era acosada: “Los que me constriñen a firmar algunos estudios previos para la contratación directa de un contrato cuya legalidad he cuestionado y dejado la respectiva trazabilidad”.Esto ocurrió después de que la asesora presentó un concepto jurídico que se oponía a contratar directamente la modernización del Sistema de Gestión Documental Electrónico de Archivo.Se refirió a la falta de estudio de mercado, dado que solo tenían la cotización de una empresa, y lanzó una fuerte alerta: “En términos generales, desde una perspectiva jurídica, el proceso presenta indicios relevantes de posible ilegalidad o, al menos, de una insuficiente motivación de la contratación directa”.Todo en familia: Daniel Briceño muestra cómo Gabriela Muñoz se tomó la Aerocivil con parientes y amigosOtro documento demoledor que demuestra el riesgo de corrupción en la entidad fue elaborado por una abogada contratista, que emitió alertas en siete proyectos. En conjunto suman aproximadamente 36.000 millones de pesos en adiciones, posibles gastos sin respaldo e inconsistencias financieras, entre otras anomalías.El documento menciona contratos del Centro de Investigación de Accidentes, obras de las torres de control de Popayán y San Andrés, seguros de la Aerocivil, el convenio de gestión documental, la construcción del aeropuerto de Nuquí y la adquisición de servicios de transporte.El análisis apunta a un gasto de 1.915 millones para la torre de control de Popayán sin tener un contrato de respaldo.“Se agotó el valor del contrato, por lo que se ejecutaron 1.915.176.007 pesos sin respaldo presupuestal, en otras palabras, se presentó una ejecución de prestaciones sin respaldo”, dice el documento.En el caso de seguros, advierte que los tiempos previstos ponen en riesgo el amparo y cobertura de las pólizas: “Producto de lo anterior, existiría una responsabilidad disciplinaria en tanto sería una falta gravísima quedarnos sin seguros teniendo todos hoy conocimiento de ello”.Frente al Centro de Investigación de Accidentes: “Recomiendo ordenar el traslado a las dependencias y/o autoridades competentes para que investiguen al consultor, interventor, supervisor y ordenador del gasto por estos hechos”.Finalmente, el exjefe jurídico de la Aerocivil, en su informe de gestión previo a su salida, reafirmó las alertas y aseguró que no le dejaron ingresar a comités por parte de la Dirección y que fue bloqueado de las plataformas institucionales.“Estas situaciones generan un riesgo fiscal evidente y comprometen la responsabilidad de los ordenadores del gasto y de las áreas técnicas”, manifestó el exjefe jurídico, dando a entender que la Aerocivil, bajo el director Martínez, utiliza adiciones presupuestales como “mecanismo automático de corrección de fallas”.SEMANA conoció que los Muñoz tienen por lo menos cinco procesos disciplinarios en la Procuraduría por presunta participación indebida en política a favor del excandidato Iván Cepeda, por supuestas irregularidades en nombramientos, aprobación de convenios y adiciones presupuestales, y un contrato que pasó de 400 a 12.000 millones de pesos.Este medio intentó contactar a Gabriela Muñoz y su círculo cercano, pero a la hora de cierre de esta edición no se obtuvo respuesta. Lo mismo ocurrió con Daniel Felipe Suárez, exsecretario de Servicios Aeroportuarios.Lo que ocurrió en este último tramo del Gobierno Petro en la Aerocivil ya es objeto de investigación por parte de las autoridades. Indagan la contratación, las prórrogas y la posible extralimitación de funciones de los miembros de la familia Muñoz.