El PIB avanza siete décimas entre abril y junio impulsado por la recuperación de la inversión y el dinamismo del sector servicios

La economía española ha logrado acelerar su ritmo de crecimiento durante el segundo trimestre del año, consolidando una tendencia al alza en un entorno internacional de gran incertidumbre. Según los datos de la Contabilidad Nacional difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Producto Interior Bruto (PIB) avanzó un 0,7% entre abril y junio, lo que supone una décima más que el incremento registrado en el arranque del ejercicio. En términos interanuales, la actividad mantiene un avance del 2,7%, igual que el trimestre anterior. Para el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, esta cifra sitúa a España al frente de las grandes economías de la zona euro, según ha señalado en una breve nota de prensa.

Este dinamismo ha permitido que el crecimiento acumulado para el conjunto del año se sitúe ya en el 2,2%, lo que, a juicio del Gobierno, facilita el cumplimiento del objetivo anual del 2,6% fijado en su cuadro macroeconómico. El avance trimestral se ha apoyado fundamentalmente en la fortaleza de la demanda interna, con un consumo de los hogares que creció un 0,7%, y en una inversión que mantiene su empuje, especialmente en el ámbito de la propiedad intelectual y la construcción. En términos interanuales, la demanda nacional aportó 3,3 puntos al crecimiento del PIB.