La economía española ha crecido un 0,7% en el segundo trimestre de 2026, una décima más respecto a los tres primeros meses del año, debido principalmente al tirón del consumo de los hogares y de la inversión. El avance interanual del producto interior bruto (PIB) fue del 2,7%, tasa similar a la anotada entre enero y marzo.

De acuerdo con los datos de contabilidad nacional publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el crecimiento se ha sustentado en la demanda interna, que ha aportado 0,6 puntos, y en menor medida en la demanda externa (exportaciones e importaciones), que contribuyó con 0,1 puntos.

El consumo de las familias aumentó un 0,7% en el segundo trimestre del año; la inversión, un 0,4%, y el consumo público, un 0,3%, mientras que las exportaciones se incrementaron un 0,8% y las importaciones, un 0,6%.

El PIB lleva 21 trimestres seguidos con aumentos en términos interanuales. En este caso, la demanda nacional contribuyó con 3,3 puntos al crecimiento interanual de la economía española en el segundo trimestre, si bien la demanda externa tuvo una aportación negativa de 0,6 puntos.

Con estos datos de la Contabilidad Nacional conocidos hasta el cierre del primer semestre de 2026, el crecimiento acumulado para el conjunto del año es ya del 2,2%, lo que favorece el cumplimiento de la previsión del 2,6% del cuadro económico del Gobierno para todo el ejercicio, según ha reafirmado el Miniterio de Economía.