La asociación unaAuna, actual responsable del programa de atención psicológica a adolescentes víctimas de violencia de género de la Junta de Andalucía, ha denunciado en un comunicado que el nuevo modelo planteado por el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) "supone un grave retroceso en la calidad, la especialización y las garantías de atención a las mujeres que sufren esta violencia". PublicidadAunque el nuevo pliego anunciado el pasado 26 de mayo por el equipo dependiente del Gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla mantiene la atención a partir de los 14 años, la diferencia está en cómo se organiza y quién debe prestarla. El programa destinado exclusivamente a adolescentes de entre 14 y 17 años desaparece como servicio autónomo. De modo que queda integrado en un contrato mucho más amplio, cuyos mismos equipos tendrán que atender numerosos perfiles y desarrollar tareas de prevención, intervención psicológica, atención a familiares y respuesta ante situaciones de crisis. La última licitación, anunciada en diciembre de 2023, en cambio, dividía el servicio en cuatro lotes atendiendo al tipo de intervención y a las personas destinatarias. El primer lote estaba dedicado a la atención psicológica grupal de mujeres víctimas de violencia de género en los centros municipales de información a la mujer. El segundo se dirigía específicamente a sus hijas e hijos. El tercero cubría el apoyo psicológico en situaciones de crisis provocadas por agresiones graves. Y el cuarto estaba reservado a la atención psicológica de mujeres menores de edad víctimas de violencia de género. La nueva licitación conserva cuatro lotes, pero se organiza de una forma distinta. Ya no se corresponden con cuatro programas, sino con cuatro agrupaciones provinciales: Sevilla y Huelva; Córdoba y Jaén; Cádiz y Málaga; y Granada y Almería. Un mismo equipo tendrá que intervenir con mujeres de distintas edades, adolescentes incluidas, madres, hijas e hijos de víctimas, familiares y otras personas afectadas por episodios graves. También deberá desarrollar talleres, acciones de sensibilización y prevención, terapias individuales y grupales, atención sexológica, seguimiento psicosocial e intervenciones de emergencia. El pliego de 2023 recordaba que el IAM puso en marcha en 2012 el Programa de Atención Psicológica a Mujeres Menores de Edad Víctimas de Violencia de Género, desarrollado desde entonces en los ocho centros provinciales del organismo. Su población destinataria estaba delimitada expresamente a adolescentes de entre 14 y 17 años que hubieran sufrido violencia por parte de una pareja o expareja, o que se encontraran en riesgo debido a las características de su relación. También incluía la atención a sus madres, padres o tutores legales. PublicidadEl temor a las listas de espera"Nos sorprendió comprobar que la violencia en las adolescencias funciona de una forma diferente", explican desde unaAuna. Frente a procesos que en una relación adulta pueden desarrollarse durante años, en el caso de una adolescente la escalada puede producirse en apenas unos meses. Las terapeutas recurren a la expresión "centrifugado del ciclo de la violencia" para describir esa aceleración: las fases de tensión, explosión y reconciliación pueden sucederse varias veces incluso en un mismo día."Esta violencia puede llegar a ser muy extrema y provocar secuelas que dejen una herida para toda la vida si no se trabajan adecuadamente", señalan. No intervenir de manera precoz y especializada, añaden, "puede afectar profundamente a la capacidad de esas adolescentes para protegerse, reparar el daño sufrido y construir posteriormente relaciones". La asociación sitúa entre los principales factores de vulnerabilidad la "escasa experiencia afectiva y sexual de muchas jóvenes". En algunos casos se añade "una diferencia de edad con el agresor que introduce desde el comienzo una jerarquía dentro de la relación". Las profesionales encuentran adolescentes vinculadas a hombres mayores, incluidos adultos que, según explican, buscan deliberadamente chicas vulnerables y reproducen concepciones tradicionales sobre cómo debe comportarse una mujer.PublicidadLas profesionales utilizan el concepto de la "princesa guerrera" para explicar otra particularidad. Las adolescentes no siempre encajan en la imagen estereotipada de una víctima pasiva y silenciosa. En las primeras fases de la relación pueden responder al control con el mismo lenguaje: "Si tú me prohíbes tener amigos, yo te prohíbo tener amigas". Desde fuera, esa reacción puede interpretarse como una relación conflictiva o un control mutuo entre iguales.Fuentes de UnaAuna sostienen, sin embargo, que las chicas tratan inicialmente de defender su espacio, pero, con el paso del tiempo, explican, ellas tienden a ceder, mientras que ellos suelen abandonar antes una relación cuando sienten que alguien trata de controlarlos. Comprender esta dinámica resulta esencial también en ámbitos como el judicial. Una adolescente puede mostrarse desafiante, responder al agresor o haber participado aparentemente en una dinámica recíproca de prohibiciones. Sin formación específica, advierten las psicólogas, estas conductas pueden dificultar que se reconozca su posición como víctima.Desde UnaAuna insisten en que "la experiencia general con infancia no equivale a una especialización en violencia machista adolescente. El tratamiento de un niño de diez años que ha estado expuesto a la violencia ejercida contra su madre no es el mismo que requiere una joven de 14 que sufre violencia directa por parte de un novio de 20".La rapidez del ciclo obliga también a intervenir cuando se abre una oportunidad. "Tras un episodio de agresión, la adolescente puede estar dispuesta a relatar lo sucedido y aceptar ayuda. Pero, poco después, durante la fase de reconciliación, puede volver a defender al agresor, rechazar la atención o negar la gravedad de lo ocurrido". Por eso, cuando la joven todavía no quiere acudir, el programa puede comenzar trabajando con la familia para preparar la intervención y reducir los riesgos. Lo que, a juicio de la asociación, no admite este tipo de violencia son demoras. "Esto no permite listas de espera", resumen las profesionales. Ese es uno de sus principales temores ante el nuevo modelo del IAM. Al concentrar en los mismos equipos la atención a mujeres de distintas edades, menores expuestos a la violencia, familiares, situaciones de crisis y otras prestaciones, unaAuna considera probable que aumenten los tiempos de espera. "A partir de 14 años", pero sin edad límiteEn el nuevo pliego, las adolescentes pasan a formar parte del denominado Programa de Atención Psicológica para Mujeres Jóvenes. Este recurso atiende a mujeres "a partir de 14 años", pero el documento no fija una edad máxima para permanecer en él. Sí que mantiene la intervención con progenitores o responsables de la víctima, e indica que las menores de 16 años necesitan el consentimiento de sus representantes legales en los términos recogidos en el pliego, mientras que las jóvenes de 16 y 17 años pueden firmarlo por sí mismas. UnaAuna argumenta que "no se puede atender a una menor de 14 años de la misma manera que a una joven de 25 años" y cuestiona que ambas puedan quedar comprendidas en un mismo programa sin que se precise cómo se formarán los grupos ni qué profesionales asumirán cada perfil. PublicidadEl presupuesto global crece respecto a la licitación anterior. El contrato anunciado en 2023 tenía un presupuesto base de 4.054.703,39 euros, IVA incluido, y un valor estimado de 11.797.329,21 euros. La licitación de 2026 eleva el presupuesto base a 4.816.943,41 euros, IVA incluido, y el valor estimado a 13.876.309,38 euros. Si bien las tareas también se amplían. Bajo el sistema anterior, los distintos lotes tenían presupuestos propios para mujeres adultas, hijas e hijos, crisis y adolescentes. Ahora cada lote territorial debe asumir todas esas intervenciones, además de nuevas tareas de prevención, sensibilización, acompañamiento social y formación. El Colegio Oficial de Psicología de Andalucía OrientalLas nuevas condiciones del servicio establecen que "con el fin de hacer llegar la atención a todas las personas, así como superar barreras de acceso, se contempla la prestación del servicio online, previa valoración técnica, siempre que se lleve a cabo en un contexto profesional seguro que garantice las condiciones de intimidad y protección". Desde unaAuna cuestionan que este tipo de modelo sea apropiado para víctimas adolescentes: "En esos caso suele ocurrir que donde está ella, está el agresor. Tendría que estar en un espacio garantizado donde esté sola, protegida".Incluso los Colegios Profesionales de Psicología de Andalucía han recurrido el pliego. Entre otros motivos, porque "no desarrolla con suficiente precisión las garantías técnicas, sanitarias, deontológicas y de protección de datos que deben exigirse en una intervención psicológica con víctimas de violencia de género, menores, violencia sexual, trauma y crisis". Publicidad"La atención online puede ser útil y necesaria en determinados supuestos, pero no puede convertirse en una fórmula para compensar déficits de presencialidad, falta de sedes, insuficiencia de profesionales o dificultades de desplazamiento. En violencia de género, la intervención online presenta riesgos específicos: seguridad del entorno, privacidad real, ausencia de control por parte del agresor, identificación de las personas intervinientes, confidencialidad de la comunicación, gestión de interrupciones y protocolo ante situaciones de riesgo", detallan en el recurso al que se puede acceder en su web.Preguntas para el IAMPúblico ha planteado las siguientes cuestiones al Instituto Andaluz de la Mujer, pero hasta la fecha de publicación de este artículo no ha recibido respuesta: - ¿Por qué se ha decidido suprimir este servicio específico?- ¿Qué evaluación o informes han sustentado esta decisión?- ¿Qué recursos asumirán a partir de ahora la atención psicológica de las menores víctimas de violencia machista?- ¿Cómo garantiza el IAM que seguirán recibiendo una atención especializada y adaptada a sus necesidades?- ¿Cuántas menores fueron atendidas por este servicio en los últimos años y qué ocurrirá con las que estaban siendo atendidas?
La Junta de Andalucía fusiona la atención psicológica a mujeres adultas y menores de 14 años víctimas de violencia machista
La asociación unaAuna, actual responsable del programa de atención psicológica a adolescentes víctimas de violencia de género, ha denunciado que "supone un grave retroceso".









