El anuncio del vicepresidente de Aragón, Alejandro Nolasco (de Vox), de que su departamento va a dejar sin asignación semanal (de 17 euros) a los menores migrantes en los centros de acogida, mientras la mantiene para los niños y niñas nacionales, ya ha tenido consecuencias. El Ministerio de Juventud e Infancia, que dirige Sira Rego, ha remitido un oficio a la Fiscalía de Sala de la Unidad de Menores para poner en su conocimiento esta decisión del Gobierno autonómico.

La medida, ordenada por la Consejería de Desregulación, Bienestar Social y Familia, establece una diferencia de trato entre niños y niñas tutelados por la misma administración en función de su origen. “Quitar una paga semanal a chicos y chicas que están solos en nuestro país es de las cosas más repugnantes que hemos visto en los últimos años”, ha señalado la ministra. “Es una medida racista, miserable, que criminaliza a menores por no haber nacido aquí y que busca establecer ciudadanías de primera y de segunda, como hacen los regímenes más perversos.”

Rego ha subrayado que se trata de “la aplicación directa de la prioridad racista que el PP ha firmado gustosamente con Vox” y ha advertido de que el único objetivo de estas políticas es “crear un caldo de cultivo donde el odio se convierta en la norma”.