Los graves incendios de las últimas semanas han puesto de relieve la protección de las viviendas ante los desastres climáticos. Una situación en la que las personas afectadas tendrán que reclamar a las compañías con las que tengan sus pólizas, siempre que tengan seguro para hacer frente a este tipo de situaciones. En el conjunto de España, más del 80% de las viviendas están aseguradas, según la última memoria publicada por la patronal que agrupa a las empresas del sector, la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa). Sin embargo, ese porcentaje es significativamente inferior en zonas preeminentemente rurales.

En concreto, esa protección ronda el 60% en cerca de una decena de territorios: Cuenca (con un 57,7% de las viviendas aseguradas), Ciudad Real (59,7%), Santa Cruz de Tenerife (58,3%), Almería (60,3%), Teruel (61%) Cáceres (60,8%), Orense (62,4%), Las Palmas (63%), Toledo (64,2%), Lugo (64,3%) y Badajoz (64,0%), según se desglosa en la Memoria Social del Seguro de 2025. Esos datos recogen los seguros de viviendas y de comunidades de propietarios.